Padre e hija vivieron una odisea al ir al colegio

Fueron secuestrados al entrar a la escuela y los obligaron a sacar efectivo de varios cajeros automáticos. Los liberaron en el Conurbano.

Télam
Por Télam

Un hombre denunció este lunes que el viernes último fue capturado junto a su hija de 6 años en la puerta de una escuela del barrio porteño de San Cristóbal, por dos delincuentes que los llevaron a recorrer cajeros y finalmente los abandonaron en el conurbano bonaerense.

"Fue en la puerta de un colegio al que asisten mil y pico de alumnos. No había ni un sólo policía, nos pasearon por un montón de lugares y nadie se dio cuenta de nada", contó José María a la prensa.
 
En la mañana de este viernes, parado en la puerta del Instituto San Cristóbal, situado en avenida Jujuy 1241, el hombre relató la odisea que debió vivir junto a su hija.
 
A modo de protesta, José María pegó en la puerta del establecimiento unos afiches con dibujos de dos ataúdes que dicen "promoción 2x1" y debajo un cartel que explica: "En la puerta de este lugar un padre y su hija de 6 años, alumna de esta institución, fueron secuestrados en el horario de entrada por falta de seguridad y presencia policial".


 



 
El hombre contó que el hecho sucedió el pasado viernes cuando llevó a su hija a la escuela y ambos fueron secuestrados por dos delincuentes que se los llevaron cautivos en un auto.

Según el relato de la víctima, los asaltantes, que estaban armados, los obligaron a ir a cajeros automáticos.

Cada vez que llegaban a destino, el hombre bajaba con un ladrón a extraer dinero y el otro permanecía con la niña en el auto.
 
"En un momento estuvieron 15 minutos parados frente a la comisaría 18 con la nena sentada adelante y nadie se dio cuenta de nada", dijo el hombre, visiblemente molesto.

Finalmente, tras robarle dinero, los asaltantes abandonaron a padre e hija en el conurbano y escaparon tras capturar a otras personas que iban en otro auto.
 
"La nena no se quiere subir más a un auto, se sobresalta a la noche y esto va a ser traumático para el resto de su vida", dijo José María.
 
Y agregó: "Lo que hay que destacar es que acá nos acostumbramos a todo, que la culpa la tenemos nosotros los ciudadanos por ser mansos".
 
Finalmente, José María recordó el temor que sintió cuando iba cautivo con su hija y pasaban controles policiales.

"En el colegio tienen el hábito de llamar cuando un alumno no va y yo pensaba qué pasaba si avisaban y pasábamos por un control con dos delincuentes que estaban dispuestos a tirar... porque cada vez que pasábamos por un puesto de control ellos preparaban las armas para tirar", concluyó.

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