Pesaj, salir de la esclavitud, camino a la libertad
*Por Reina Reech.
Hola queridísimos amigos de todo el mundo… que maravilla este medio, que me permite recibir el regalo de la comunicación sin límites ni fronteras. Con esta columna estoy experimentado varias cosas que me enriquecen como persona, una, hacer algo por el mero hecho de compartir, donde el no recibir dinero por esto, se convierte en el milagro de recibir una inmensa felicidad, por la libertad de comunicarme con miles de personas de todo el mundo, que por diferentes medios, me hacen llegar su agradecimiento y sus ganas de más. Así que les pido que me escriban aquí sus comentarios que son mi gran regalo. Desde ya muchas gracias.
Esta semana desde el sábado pasado y hasta el domingo próximo, los cabalistas celebramos la festividad de Pesaj. En ella se festeja, que los esclavos de Egipto, lograron salir de la esclavitud del Faraón. Y terminaron el séptimo día, junto a Moisés, logrando el milagro de la apertura de las aguas del mar Rojo. Ustedes dirán: ¿que tiene que ver esto con nosotros hoy? Muchísimo. Paso a contarles.
La kabbalah nos enseña, que este cuentito es la anécdota, pero en nuestra realidad de hoy, es un código secreto, una oportunidad única en el año, una ventana cósmica, que nos permite a todos nosotros tomar conciencia, de cual es la esclavitud de la que queremos salir. Y tenemos esa fuerza adicional que nos regala Pesaj a los más de cinco mil alumnos de kabbalah. Esta semana trabajamos junto a nuestros maestros y compañeros para lograr, que cada uno, año tras año, nos liberemos de todas las limitaciones, que no nos permiten vivir en plenitud y verdadera satisfacción. Los invito a sumarse a nuestro ejército.
Los cabalistas buscamos: como mejorar nuestra vida hoy y celebrar la libertad.
Voy a citar un párrafo de un libro de Michel Berg, que se llama "Ser como Dios", realmente se los recomiendo, creo que es la mejor obra de kabbalah que he leído y solo lo encontrarán en los centros de kabbalah. Al final del artículo encontrarán la dirección de Argentina y si lo buscan en el exterior, en la página de Internet que figura también al terminar el artículo, podrán encontrar una lista de los más de 50 países, que cuentan con un centro de kabbalah o por el mismo medio, comprarlos y recibirlos en sus casas.
Dice así: “Este libro es una carta dirigida a los internos de una prisión, una prisión extraña porque entre sus muros, hay montañas, ríos y puestas de sol. También hay aves exóticas y enfermedades raras, mini dramas, maxi dramas, melodramas, y los cd mas recientes.
Esta cárcel no tiene nombre, pero los reos al paso de los años le han puesto uno…vida, de este lugar nadie sale por buen comportamiento, y todos están sentenciados a la muerte, es por eso, que esta carta encierra un mensaje urgente y de un valor incalculable. Tú que estas leyendo, así como yo, somos habitantes de esta prisión, sin importar cuan cómodo sea nuestro entorno.
Los muros son el sufrimiento y las rejas son la muerte, debemos comprender que la vida es una prisión…”
Todos somos esclavos de nuestro ego. Un esclavo no es dueño de si mismo: las ganas, la necesidad de alivio inmediato pero no la solución verdadera, nuestros bloqueos, lo que deseamos y no se manifiesta. Tenemos miedo, angustia, si pensamos que podemos perder el trabajo, si alguien querido se enferma, si sentimos que somos víctimas de alguna situación, si algo nos hace sentir depresión. Somos esclavos y a pesar de todo, nos sentimos libres pero somos esclavos, porque en realidad vivimos en la mediocridad y no nos damos cuenta, que todo esto nos esclaviza y creemos que así es la vida y ya está, ahí estamos vencidos.
Nos hundimos en nuestra comodidad, y estamos ciegos. ¿De qué estamos ciegos? Pensamos que logramos una buena vida, normal… que más queremos, tengo trabajo, casa, hijos, pareja, vacaciones.
Hay algo más, estamos acá para algo más, para un cambio personal… para despertar espiritualmente. La felicidad no depende de factores externos, esa es la verdadera libertad. Estamos acá para ser como Dios… como la luz.
La kabbalah nos da las herramientas. Una tecnología para romper esas cadenas; nos da apreciación la certeza y el compromiso completo, para poder manifestar esa conciencia y poder salir de nuestra prisión, sea cual sea nuestra limitación, nuestra esclavitud, nuestra desconexión con la luz.
Los conflictos, las peleas, la ira, la reactividad, es nuestra guerra, y nuestra guerra espiritual es vencerla. Tenemos que escapar de todo esto, y luchar para encontrar la libertad.
Debemos tener orden en los conflictos, los choques, las luchas. Limpieza interna en todos los niveles, y determinar nuestro destino espiritual. Miedos o paz, adicciones o libertad, alegría o tristeza, conexión o desconexión, mi potencial o mi carencia. Elijamos ser la causa de nuestra plenitud, el creador es eso, la luz es eso.
Todo nace de nuestro estado energético, nuestra inteligencia y nuestra conciencia.
Muchísimas gracias por su atención. Quiero decirles, como lo hago siempre, que esto lo escribo como una humilde estudiante de kabbalah, y si en algo no expreso esta sabiduría, es solo por mis propias limitaciones.
Que tengan una semana llena de amor y luz.
Reina Reech
Si quieren, saber mas sobre esta sabiduría milenaria, hacer cursos, o comprar libros pueden comunicarse con Kabbalah Center Argentina. Guemes 4130. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tel.: 48315324.
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