¿Cómo queda la Corte y cómo actuará hasta suplir la vacante?
A partir de la salida de Raúl Zaffaroni y tras las muertes de Carmen Argibay y Enrique Petracchi, el tribunal quedará con cuatro miembros, uno menos de los previstos por ley.
La ley 26.183, que fue sancionada por el Congreso nacional en noviembre de 2006, establece que la Corte quedará conformada por cinco miembros. A partir de la renuncia de Zaffaroni, la jefa del Estado podrá designar a un reemplazante, ya que la Corte pasará a tener cuatro integrantes: su presidente Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y Carlos Fayt,
En la Corte sostienen que el alto tribunal "puede funcionar normalmente aunque tenga cuatro miembros, porque generalmente hay consenso" entre los ministros que quedaron para lograr una mayoría de tres. En caso de empate se recurrirá al sistema de conjueces: un camarista federal que deberá ser sorteado para intervenir en el caso.
Se podrá nombrar un conjuez para desempatar en aquellos expedientes en los que Lorenzetti no consiga una mayoría. En mayo pasado, a instancias de la Presidenta, el Senado nacional aprobó un listado de conjueces que está encabezado por el jurista Carlos Arslanian.
En la Corte explicaron que el reglamento que regula el funcionamiento de la justicia nacional, el conjuez que eventualmente se designe, será nombrado para intervenir en un caso concreto. Es decir, no integrará el tribunal en forma permanente.
De todas maneras, a la hora de cubrir esa vacante, esos conjueces camaristas tendrán prioridad frente al listado de conjueces que aprobó el Senado en abril de este año, según indicaron desde el tribunal.
Zaffaroni ya había anunciado su renuncia y había descartado absolutamente pedirle a la Presidenta el reenvío de su pliego al Senado para una ratificación de que puede seguir en el cargo por cinco años más, como permite la Constitución Nacional, según la reforma realizada en 1994 a partir del Pacto de Olivos que habilitó la reelección del actual senador y entonces presidente Carlos Menem.
En 1994, la reforma constitucional estableció que el Poder Ejecutivo, para poder nombrar a un ministro de la Corte, necesita contar con el voto favorable de los dos tercios de los senadores. Esa modificación fue una respuesta al malestar que ocasionó la decisión de Menem de nombrar a varios jueces afines, con la mayoría que le daban entonces los votos del justicialismo. Por eso, se puso una mayoría calificada.
Ante la posibilidad de que la Presidenta quiera cubrir la vacante de Zaffaroni -el juez más cercano al Gobierno-, con algún abogado o funcionario del riñón kirchnerista, la oposición ya anticipó que no le darán al Gobierno los votos que le faltan para alcanzar los dos tercios del Senado.
Así, se abre el interrogante sobre si la designación del reemplazante de Zaffaroni quedaría postergada hasta que asuma el próximo presidente.
La situación de Carlos Fayt: es el ministro más veterano, quien actualmente tiene 96 años y sigue en el máximo tribunal. Fayt pidió una "acción declarativa de certeza" a la Justicia en lo Contencioso Administrativo Federal. Le dieron la razón en el juzgado de primera instancia, se la rechazaron en la Cámara de Apelaciones y finalmente la Corte -con la anterior integración a la llegada del kirchnerismo al poder- le permitió permanecer en el cargo al declarar nula la parte de la reforma que ponía un límite en la edad de servicio de los jueces de la Nación.
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