Von Wernich, el primer sacerdote juzgado por crímenes de la dictadura

Política

NA
Por NA

  • El sacerdote hablaba con los detenidos en centros de detención para convencerlos que incriminen a otras personas.

  • Está acusado de siete homicidios y 41 casos de privaciones ilegales de la libertad y torturas.

El ex capellán de la polícia bonaerense, Christian Federico Von Wernich, señalado como el confesor del general Ramón Camps, se convertió en el primer sacerdote de la Argentina en afrontar un juicio oral y público por violaciones a los derechos humanos.



La Justicia lo procesó con prisión preventiva por privación ilegal de la libertad y torturas, ocurridas en los centros ilegades conocidos como Puerto Vasco, Coti Martínez y Pozo de Quilmes.  Su cabeza, calva y cana, fue identificada por 30 ex detenidos, quienes aseguraron que Von Wernich tenía libre acceso a los centros de detención, donde mantenía contacto directo con los presos.



Según testimonios en poder de la Cámara Federal, el sacerdote, quien negó conocer las sesiones de tortura, hablaba con los detenidos ilegales para convencerlos de que "confesaran" e incriminaran a otras personas.



Von Wernich nació en San Isidro el 27 de mayo de 1938, en el seno de una familia de buena posición económica de Concordia.  A principios de los ´70 se unió a la Iglesia y en 1976, el general Camps, entonces jefe de la Policía bonaerense, lo designó oficial subinspector para que se desempeñara como capellán.



En el libro Iglesia y Dictadura, Emilio Mignone afirmó que la personalidad del sacerdote lo hizo conocido entre los militares y lo convirtió en una "suerte de paradigma del clérigo fascista, identificado con las Fuerzas Armadas y colaborador de la represión ilegal".



Además fue señalado como el confesor de los jefes policiales Ramón Camps -fallecido- y Miguel Etchecolatz, quien fue recientemente condenado en un proceso oral realizado por el mismo tribunal.   Tras las años duros, el sacerdote viajó por corto tiempo a Estados Unidos, y luego regresó a Buenos Aires para instalarse unos años en Norberto de la Riestra, un pueblo del centro de la provincia, ubicado a 170 kilómetros de capital federal.



En 1988 pidió su traslado a una diócesis mayor y fue designado en Bragado, donde se mantuvo por ocho años -a pesar de contar con el rechazo de una parte de los habitantes del lugar-, hasta que la
Iglesia decidió cambiarle su destino, en el marco de un escándalo amoroso con a una feligresa.



Fue así como en 1996 partió a Chile, donde, bajo el nombre de Christian González, se hizo cargo de la parroquia de un pequeño pueblo ubicado al sur de ese país, llamado El Quisco.  Allí vivió siete años de tranquilidad, hasta que el 5 de febrero de 2003, el fiscal del juicio, Félix Pablo Crous, presentó ante el Juzgado Federal Nº 3, a cargo de Arnaldo Corazza, una extensa denuncia de 169 páginas contra Von Wernich, donde se incluía su detención e indagatoria.



Von Werninch está acusado por su complicidad y encubrimiento de siete homicidios y 41 casos de privaciones ilegales de la libertad y torturas, además de su presunta participación en la apropiación
ilegal de niños nacidos durante el cautiverio de sus madres, ejecutadas por el régimen de facto después de dar a luz.

Dejá tu comentario