¿Qué es La Cámpora, principal línea de poder del Gobierno?
Con el discurso de Axel Kicillof en el Senado, la agrupación liderada por Máximo Kirchner dejó en claro cuál es su rol en el kirchnerismo. Quiénes la integran y cómo surgió.
“¿Quién es ese patilludo?”, se preguntaron muchos el martes al ver a un joven sin corbata, de tono irreverente y revoleando el dedo a mansalva, acaparando durante dos horas las pantallas de todos los canales de información por cable. “¿Es el ministro de Economía?”, respondían con dudas algunos. “Es de La Cámpora”, esbozaban otros, más cercanos a la respuesta.
Puntualmente, Axel Kicillof es el principal cuadro económico de la agrupación juvenil kirchnerista, que con un encendido discurso, marcó el desembarco formal del grupo “militante” dentro del poder político del Gobierno. Por ese motivo, vale preguntar, ¿qué es La Cámpora?, ¿quiénes la conforman?, ¿cómo llegaron a estar donde están?
Las bases fundadoras de “la juventud”, como le gusta denominarlos la presidente Cristina Kirchner, se remontan hacia fines de los noventa y la crisis del 2001, cuando la mayoría de quienes integran el grupo ni se conocían.
Según consigna la periodista Laura Di Marco en el libro “La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner”, quienes hoy conforman la cúpula de la organización salieron de agrupaciones estudiantiles secundarias y universitarias, donde militaron y encabezaron centros de estudiantes; movimientos sociales y de defensa de los Derechos Humanos.
Una de las bases fue el colectivo 501, “generado por la militancia de izquierda universitaria de la UBA”, afirma Di Marco, que convocó a no votar en las elecciones presidenciales de 1999, organizando un viaje a Sierra de la Ventana. Allí se enrolaba uno de los actuales miembros de la mesa chica camporistas, “Wado” de Pedro.
Otro de los sustentos fueron las agrupaciones sociales surgidas tras la crisis y abandono del poder de Fernando De la Rúa en 2001 -tal el caso de Andrés “el Cuervo” Larroque-; el movimiento universitario NBI (Necesidades Básicas Insatisfechas), creado por Mariano Recalde y la militancia por los derechos humanos, a través de HIJOS (Juan Cabandié).
La Cámpora también aglutina a jóvenes que se desprendieron de la militancia tradicional, como el caso de José Ottavis, quien inició sus pasos dentro de la política de la mano del duhaldismo y Mayra Mendoza, quien proviene de una familia alineada al radicalismo bonaerense.
En el caso de Kicillof, su llegada al camporismo se da de la mano de la agrupación TNT (Tontos pero No Tanto) de la facultad de Ciencias Económicas de la UBA, la que él mismo fundó.
La cúpula
Si bien La Cámpora es una agrupación en crecimiento conformada por cientos de jóvenes militantes, su dirección se aglutina en una mesa de conducción encabezada por el propio hijo de CFK, Máximo Kirchner, define Di Marco.
Las sillas principales están ocupadas por el diputado nacional Andrés Larroque (secretario general), seguido de sus pares Wado de Pedro y Mayra Mendoza (la única mujer de la cúpula); el titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde; el legislador porteño Juan Cabandié y el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, José Ottavis.
Si bien el “cuerpo colegiado” camporista se maneja como tal, algunos de sus integrantes tienen mayor y mejor llegada a Cristina Kirchner, como el caso de De Pedro, y otros son vistos como los más “peronistas”, como Ottavis.
Debajo de esa línea de conducción se encuentran los cuadros que integran diferentes áreas del Gobierno, como Kicillof; el secretario de Justicia, Julián Álvarez y el titular de Télam, Santiago Álvarez.
La lista se diversifica en diferentes ministerios y organismos, en segundas líneas que tienen, entre otras funciones, marcar de cerca las tareas de ministros, indica Di Marco.
La llegada
Si bien en la gestación embrionaria de La Cámpora hacia fines de los noventa y la crisis del 2001 sus integrantes ni se conocían, fue durante la presidencia de Néstor Kirchner que empezaron a cruzar caminos y darle curso a la agrupación.
De la mano de Compromiso K, la línea interna que encabezaron el secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini y el patagónico Rudy Ulloa para reclutar dirigentes “transversales” y del radicalismo que apoyaban la gestión de Kirchner, los jóvenes empezaron a tender sus redes entre sí y desembarcaron en puestos de gobierno, como fue el caso de De Pedro y Ottavis, que recalaron en la jefatura de Gobierno porteño de Jorge Telerman.
Es en la primera presidencia de CFK donde los jóvenes comienzan a tener presencia como grupo, pero tras la muerte de Néstor Kirchner, cuenta Di Marco, el rol La Cámpora, ya constituida como agrupación, toma una importancia trascendental, de la mano de Máximo Kirchner.
En las elecciones de 2011 el poder se traduce en la incorporación de diferentes cuadros camporistas en las nóminas nacionales, provinciales y seccionales. Tras la reasunción de Cristina, sin embargo, ninguno ocupó primeras líneas ministeriales, lo que para muchos significó una pérdida de poder.
Lo cierto es que con el discurso del martes de Kicillof, La Cámpora dejó en claro cuál es su llegada. Uno de sus miembros fue el encargado de justificarles a los argentinos, a los españoles y al mundo, por qué el Gobierno decidió expropiar parte de YPF.
En sus palabras, el mensaje también fue otro: la formalización de la agrupación como uno de los principales grupos de poder dentro del Gobierno.
Dejá tu comentario