Quilmes, de la gloria al ocaso
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- Tras cuatro años de participar en la máxima categoría del Fútbol Argentino, la institución del Sur, descendió al Nacional "B".
- Todavía quedan tres fechas para que finalice el presente torneo, pero ya no tiene chances de salvarse del descenso directo.
Cuatro temporadas son las que Quilmes Athletic Club ha permanecido en la Primera División del Fútbol Argentino. Desde aquel ascenso en julio del 2003 cuando los dirigidos por Gustavo Alfaro -hoy en Arsenal- vencían a Argentinos Juniors en una de las finales para llegar a Primera, fue hasta el día de hoy que los del Sur del Gran Buenos Aires pudieron jugar en la máxima categoría del país.
Esto llenó de prestigio al club y a sus jugadores que empezaron a ser conocidos en varios lugares y por lógica de nuesro fútbol, a ser vendidos. Pontiroli, Braña, Meléndez, Carrario, Desabato, Alayes, Gerlo…la lista es larga y por estas cosas los proyectos se terminan. Primero se fueron los jugadores y después el DT. Y los ánimos empezaban a caldearse en los alrededores de Quilmes.
Los campeonatos se sucedieron y todo en el club también. Desde la salida, controvertida por cierto, de Alfaro, pasaron en dos años, cinco técnicos: Osvaldo Sosa, Carlos Aimar, Esteban Pogani, Hector Veira, quien no llegó a dirigir ni una práctica, y el actual entrenador, Alberto Fanesi. De la cantidad de jugadores, mejor ni hablar. Casi un plantel entero es lo que Quilmes renovó para el inicio de cada temporada post-Alfaro. Así, no hay proyecto que "aguante". Es imposible que un club con serias aspiraciones (o por lo menos con ganas) de hacer una buena campaña, lo logre con políticas dirigenciales como esas.
Por más esfuerzo y trabajo que se haga por parte de los técnicos y jugadores, es muy difícil que entre ellos se llegue a poder trabajar en armonía. No hay tiempo real ni tiempo futbolístico. Menos en un club que está apremiado por el promedio del descenso.
El final era previsible, casi anunciado. Las cosas se hicieron, o mejor dicho, no se hicieron como para seguir en Primera División. Pareció poco importarles esto para los dirigentes. Y los que más sufren, como siempre, son los hinchas. Será cuestión de repasar lo hecho en el pasado. De revisar por qué se llegó a este extremo, para que los días de felicidad puedan volver. Porque algunas cosas bien se hicieron. Pero lamentablemente para toda la gente que quiere al “Cervecero”, la realidad es muy distinta a la de aquellos años y a partir de la próxima temporada el QAC estará jugando en la “B” Nacional.
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