Un fiscal pide que se reabra la causa por el Megacanje
Germán Moldes pidió que se revise la prescripción que favoreción al banquero David Mulford y al ex ministro de Economía Domingo Cavallo, entre otros.
En otra resolución simultánea se sobreseyó además a ocho procesados en la causa, entre ellos el ex secretario de Hacienda Jorge Baldrich, ex subdirector de Financiameinto Jacobo Dreizzen, el ex asesor del entonces ministro de Economía Domingo Cavallo, Liendo y el ex secretario de Política Económica, Sturzegnegger.
Los ex funcionarios habían sido procesados por el juez federal Sebastián Ramos como partícipes necesarios de "negociaciones incompatibles con la función pública" pero esta decisión fue revocada por la Cámara que los sobreseyó.
En el caso de Mulford se remarcó que fue citado a indagatoria por última vez el 11 de julio de 2006, el delito investigado es del 2001 y por ello transcurrió "el límite punitivo máximo establecido en el tipo penal que se ajusta al hecho" que es de seis años.
La Cámara sobreseyó además al ex procurador del Tesoro Ernesto Marcer, al ex director de Crédito Pùblico Carlos Molina y al ex jefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Economía Guillermo Mondino.
Ahora Moldes apeló y sostuvo que debe continuar el caso porque los imputados han tenido parte e intervención en los hechos.
"Tras una decisión de política económica del Estado existió una tramoya previa, contemporánea y posterior a la suscripción del Decreto 648/2001 que tendió a favorecer a ciertos amigos de quiénes llevaban adelante esa operación en nombre del Estado. Todos los que aquí aparecen nombrados han tenido parte e intervención en los hechos que desde los despachos públicos dieron amparo, visibilidad y cierta efectividad a la maniobra. Por eso es injusto que sean apartados de la causa", sostuvo Moldes.
El fiscal Moldes también apeló la decisión de declarar prescripto el caso respecto de Mulford, quien está acusado de malversación de caudales públicos.
"El cuadro es harto conocido: el maridaje entre funcionarios públicos y asociaciones de privados que comprometen, mediante la celebración de convenios ruinosos, la economía presente y futura del país, acometiendo para ese fin conductas claramente violatorias del catálogo represivo. Unos por irresponsabilidad, impericia, desidia, pusilanimidad o vaya uno a saber qué oscuras connivencias. Otros por avidez, codicia, desprejuicio e indecencia", dice uno de los párrafos del dictamen.
Moldes sostuvo además que "un desengaño, en suma, que descompensa el concepto de reparación justa y deja a las víctimas –que en este caso somos todos- sumidas en un pozo de frustración y desamparo. No menor sería, por cierto, la irritación que generaría una limitación de responsabilidad funcional (siquiera en el ámbito civil) mediante instrumentos legales que pusieran a los servidores del Estado al abrigo de toda acción legal".
Finalmente aprovechó para advertir "lo urgente e imperioso" que es la reforma al código de procedimiento penal para "limitar al máximo todas las maniobras dilatorias que hoy son un puente de plata (a veces, casi literalmente hablando) a la impunidad".
"Necesitamos con urgencia un renovado Código de Procedimientos que realmente sea una herramienta apta para combatir y erradicar las múltiples formas de la delincuencia. Toda la delincuencia, desde la que viste trajes cortados por maestros sastres de Savile Row y corbatas de Place Vendôme hasta la que duerme en ranchadas bajo la autopista y come de la olla popular", advirtió Moldes.
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