¿Sos gauchita? Paso, gracias
La palabra circulaba desde tiempo atrás, pero la primera en ponerlo sobre la mesa fue Nazarena Vélez: "“Soy gauchita, cuando no tengo ganas de tener relaciones sexuales, en vez de decir que me duele la cabeza, hago algo rapidito, casi sin darme cuenta” dijo la rubia. De ahí en más, se convirtió en un chiste obligado en los programas de TV que reciclan a la propia TV y es la primer pregunta que hacen en cualquier seudo reportaje todas las revistas neomisóginas que llenan los kioscos de tetas y culos.
Por supuesto que este tema no se puede pensar siquiera desde la pacatería ("¡Que horror, las cosas que dicen"!) ni mucho menos desde la concepción del sexo como sinónimo de amor. No acuerdo desde el vamos con ninguno de esos dos puntos de vista y una conversación con éstas ideas como base del diálogo sólo pueden conducir a un desencuentro.
Para que quede claro, estoy hablando desde el sexo como disfrute. Y lo que me surge es: ¿Era necesario construir la categoría de "gauchita" para hablar de una mujer que puede practicar sexo oral o masturbar a su compañera o compañero momentáneos o no? Quiero decir. ¿Éso es todo? ¿Todo lo que puede hacer?
De la misma manera que en varias ocasiones intentamos diferenciarnos (quien esto escribe y los lectores que dejaron comentarios en cada post) respecto del "macho tradicional" en cosas como hacer las tareas de la casa, cuidar y amar a los hijos, etc. en este caso, no puedo menos que pensar en la baja calidad de sexo que se da en una relación en la que uno de los dos cree que el disfrute es del otro, y el otro está conforme con eso.
El sexo como encuentro de dos, como momento en que los dos se distancian del resto del mundo, se conocen y llegan hasta lugares inexplorados (se amen o no) implica necesariamente que ambos estén gozando. Esto no quiere decir que quien practica sexo oral a otro no lo haga. Pero, en todo caso, se trata de un momento dentro de una serie que incluye otros juegos. Un capítulo dentro de un largo libro, digamos.
Esto, obviamente, sin desconocer las bondades del "rapidito" que es pura pasión, ni desconocer que en muchas ocasiones hay quienes prefieren que el otro tome el mando. Pero de ahí a que alguien diga "soy gauchita" hay una distancia enorme. Máxime,cuando esa misma persona que popularizó la frase (si, hablamos de Nazarena, otra vez) reconoció, en una entrevista con Chiche Gelblung, que su vida tiene una sexualidad poco desarrollada, que no tiene tiempo, que está estressada. Eso no hace sino confirmar lo que digo mas arriba. Sexo de muy mala calidad. Paso, gracias.
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