Tacos altísimos + empeines bien cubiertos = ¿Zapatos innovadores u ortopédicos "chic"?

*Quizás estoy perdiéndome un capítulo de la apasionante novela de la moda, pero no encuentro atractivos los tacos que parecen indicados por un traumatólogo.

Como muchas otras mujeres, me gusta soñar despierta y usar a discreción mi tarjeta Vista para “comprar” las nuevas colecciones de los diseñadores top. Pero al curiosear algunas vidrieras me entero que para este año se viene un calzado que tiene poco de “zapatito de princesa” y bastante de “zapatos de bruja”.

Diseñadores internacionales como el sofisticado Michael Kors o el excéntrico Alexander Mcqueen presentaron durante la última temporada otoño – invierno del norte incluyeron zapatos de apariencia poco cómoda, con tacos altísimos y empeines cubiertos. Un híbrido entre un sueco, un stiletto, y una bota de caña corta.


 


En realidad, estos zapatos no sólo no me fascinaron sino que me hicieron acordar a unos zapatos ortopédicos.

Se supone que “lo que es moda no incomoda” y que algunos diseñadores tienen el don de poder vender hasta un zueco de piedra como si fuera una obra de arte. Pero ahora dudo de la comodidad de estos zapatos, y de su utilidad final, que no es calzar a la mujer, sino hacerla sentirse una diosa al usarlos. (¿Pensaron que la moda se trataba de otra cosa?)

Para la  especialista en Code Dress Mónica Varela Brun, a las mujeres argentinas les “cuesta salir de lo cómodo” a la hora de elegir zapatos y “no adora los tacos altos” como los stilettos que las europeas usan tanto. Amén, respondo mientras miro con cariño mis sandalias chatitas.

“La mujer argentina busca la comodidad pero también tener el look ”, rescata Varela Brun, es decir, que nos gusta usar lo que se usa, así sean zapatos que se ven estrafalarios, pero siempre que sean cómodos.

Claro, que a la hora de adquirir estatus y un poco de diseño, pesan más las marcas de las grandes casas y las firmas de los diseñadores más laureados que la comodidad de una “chatita” o de un taco más tradicional. En definitiva, en el caso de las marcas de renombre, gana “lo novedoso” por sobre “lo cómodo”, según la propia Varela Brun.

Ahora, si me disculpan, tengo que irme rápido porque ya entró la nueva colección de Ricky Sarkany y no puedo esperar para tener mi versión autóctona de los zapatos de la Bruja Malvada del Oeste.

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