TENERLO TODO
*La kabbalah dice que Dios nos quiere dar todo y somos nosotros los que nos limitamos.
Que tal gente, que bueno es poder compartir con ustedes todo lo bueno que me da esta sabiduría milenaria, la kabbalah. Aprecio muchísimo los comentarios que me escriben, y las cosas lindas que me dicen. Muchos me preguntan donde informarse más, donde comprar los libros o tomar los cursos. Al final de mi columna encontrarán el teléfono y la dirección del centro de kabbalah Argentina, ahí tienen todo.
Entre las herramientas que nos brindan en el centro, el maestro Yehuda Berg escribe un articulo semanal, me pareció muy interesante y decidí basarme en él para este artículo...
“Tenerlo todo”
¿Podemos tenerlo todo?
¿Debemos renunciar a algo para poder obtener lo que queremos?
Muchos de nosotros nos resignamos a no progresar en nuestro trabajo, a conformarnos con alguien que calienta nuestra cama y no nuestro corazón; a dejar nuestras pasiones a un lado para llevar una vida normal. Permitimos que las estadísticas, las autoridades, la desesperación y las voces del pasado nublen nuestra visión del futuro.
La kabbalah dice que Dios nos quiere dar todo y somos nosotros los que nos limitamos.
Esa conciencia es precisamente la razón por la cual terminamos renunciando a casi todo. No creemos que podemos tenerlo todo El problema es que estamos resignados al hecho de que, aunque podemos experimentar un éxito ilimitado, nuestro éxito debe estar limitado a una o dos áreas de nuestra vida.
Recuerdo cuando tenia 17 años y estaba por debutar en el teatro de revista, tenía que cantar una pequeña canción para mi cuadro musical. Me acompañó a grabarla mi mamá, ella cantaba muy bien.
Llegamos al estudio de audio. Yo entré y me colocaron unos auriculares, me paré frente al micrófono y empecé a cantar. No pegaba un tono, desafinaba muchísimo. Luego de varios intentos, mamá, que estaba viéndome, se dispuso a entrar para ayudarme. Se puso a mi lado y al oído me daba el tono. Lo intenté una y otra vez sin éxito, hasta que ella me dijo dejame a mí, y en un instante grabó la canción. Yo la felicité como siempre, porque la admiraba muchísimo y dije, ¡bueno ya está quedo buenísima!...
Ese día decidí que lo mío no era el canto. Y me dediqué a perfeccionarme en danzas y actuación, busqué trabajo como actriz y me fue muy bien. Pasaron muchos años, tuve una hija, Juana, fui cobrando confianza y seguridad en mí y escribí mi primer proyecto de Tv: “Reina en Colores”, un programa infantil, que al poco tiempo fue aprobado.
Y la vida me puso nuevamente en la misma situación, el desafió de extender o no, mis propios límites...
Tuve que grabar mi primer disco, tenia que cantar otra vez, y decidí hacerlo. Apoyada por unos músicos buenísimos, muchas horas de trabajo, esfuerzo y muchas lágrimas pude terminarlo.
El resultado fue increíble, seis discos en tres años, dos millones de placas vendidas, si dos millones de discos. Estoy segura que alguna vez han experimentado la misma felicidad, cuando descubrieron que podían ser exitosos en algo que pensaban que eran malísimos.
Cómo hacemos para replantearnos lo que estamos viviendo actualmente y tener las herramientas para poder reencontrar nuestro curso y así llegar a nuestra meta final.
La kabbalah nos alienta, a no abandonar nuestros sueños y a no conformarnos con menos.
Las 3 letras arameas que ven en la imagen (arriba a la derecha), son un código que nos permite acceder a la energía necesaria para lograr la plenitud de la que hablamos.
Sólo usá tus ojos para escanearlas de derecha a izquierda y te aseguro que te ayudarán a lograrlo.
Como siempre, agradezco la generosidad de mis maestros la Familia Berg y la familia Fridman, por permitirme hacer este servicio para que cada vez seamos más los seres con conciencia espiritual.
Centro de kabbalah
Guemes 4131 Ciudad Autónoma de Bs.As.
Tel. 4831- 5324
Con amor y luz
Reina Reech
Dejá tu comentario