Todos somos una energía unida
*Por Reina reech.
Hola, hoy quiero empezar agradeciéndoles a todos los lectores, me encanta que comenten los artículos y sobre todo, que sientan que éstos los pueden ayudar, así que para mí, es un gran placer compartir con ustedes este espacio, y a la vez, es una enorme bendición, porque cada semana al escribir profundizo mi aprendizaje, según elijo el tema, surge la idea y busco los apuntes o los libros que me ayudan a expresarla.
Esto parece una contradicción, pero el propósito es poder mover nuestra conciencia, y alinearnos con nuestra al alma.
El ego controla la mayor parte del día. Estas sensaciones nos influyen y nos condicionan.
Envidiar al otro, es perforar mi lado del barco y perjudica a todos.
Necesitamos esta alineación: sentir responsabilidad por el medio ambiente sea de manera positiva o negativa, dependiendo de mis acciones, porque cada pequeña acción influye a todo el mundo.
Todos somos una energía unida, todo afecta a todos y a todo a pesar de percibir una realidad fragmentada. El hecho de no ver algo no significa que no está.
El estudiar, nos ayuda a expandir la conciencia, pero si yo no estoy dispuesto a cambiar a través de acciones de dar, disciplina, y hacer el trabajo de volver a revelar el programa original, no voy a lograrlo.
El propósito de estudiar es darle a mi mente un orden, para reprogramarla.
Al ser concientes de cómo afectamos el universo a través de cada acción, y no sÓlo con lo que hacemos, también con lo que pensamos, con lo que sentimos, nos volvemos cada vez más responsables y elegimos cuidar nuestros actos, y recordar, no temer a las caídas, sirven para luego elevarnos, ir día a día, momento a momento sabiendo que también, cada vez que elegimos el bien, el compartir, esto también afecta a todos y es el mayor regalo que podemos hacernos a nosotros y a todo el universo.
Hay que ver el mundo como una balanza en estado de equilibrio. Mi acción genera la diferencia.
Si mi acción es positiva, todo va allí. Y si es negativa también todo va allí.
Toda persona, cuando realiza una acción ya sea positiva o negativa, debe mirar que todo el mundo está en equilibrio y mi acción determinará la diferencia en ese balance.
No sólo se trata de mi trabajo espiritual, es una fuerza colectiva.
Hay dos ejércitos de energía: la positiva y la negativa.
Como yo actuó, teniendo o no razón, influencia en la negatividad o positividad del mundo.
Cada persona debe mirarse a si mismo, como una fuerza que influencia a todo el mundo. Tenemos que percibir que estamos en una guerra, no sólo es mi transformación, con ella afectamos el todo.
Aquí van unos ejercicios de mi maestro el rabino Haggay Fridman, a quien le estoy profundamente agradecida, por su dedicación y claridad para guiarnos a todos sus alumnos.
1) Primer paso: Identificación, reconocimiento y toma de responsabilidad por los cortos circuitos que hice (solo mi parte nada más).Se trata de Identificar el daño que yo hice.
2) Segundo paso: Confesión. Capacidad de exponer el cortocircuito por lo menos ante una persona. Se trata de exponer mi negatividad. Cuando uno oculta la negatividad, la negatividad adquiere más fuerza. En el momento en que exponemos la negatividad, esto disminuye el juicio y debilita la negatividad
Ocultar da Fuerza
Exponer debilita (porque el Ego odia ser expuesto)
3) Tercer paso: Remordimiento, arrepentimiento. Sentir el dolor del daño que yo generé. Sentir el caos y lo que yo genere en mi vida para sentir el dolor que yo genere. Tenemos que entender que estamos en guerra con el oponente (con la energía del deseo de recibir para sí mismo). Con nuestra acción crece el ejército del caos (recibir) o crece el ejército de la luz (dar).O conectamos con la luz, o con la oscuridad.
Hay un concepto que se llama Círculo de Luz: la gente que hace trabajo espiritual crea luz, para ellos y para todos.
Hoy especialmente, quiero agradecer, a mis amigas, las hermanas Pailos, por estar siempre, por ser parte de este círculo, en el que yo me muevo y crezco todos los días, por su generosidad, y en la realidad más finita, por corregir mis artículos, por compartir sus apuntes y sobre todo por el amor y el trabajo que compartimos, ser cada vez mejores, por decirnos la verdad aunque duela y en definitiva, por tener el mismo propósito en la vida, gracias las quiero.
A todos ustedes, muchísimas gracias por su atención, quiero decirles, como siempre, que esto lo escribo como una humilde estudiante de kabbalah, y si en algo no expreso esta sabiduría, es solo, por mis propias limitaciones.
Que tengan una semana llena de amor y luz.
Reina Reech
www.danzasreinareech.com.ar
www.kabbalah.com
Si quieren, saber mas sobre esta sabiduría milenaria, hacer cursos, o conseguir los libros que yo cito, pueden comunicarse con Kabbalah Center Argentina. Guemes 4130 Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Tel.: 48315324.
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