Un cigarrillo pudo causar incendio en fábrica
*Ocurrió en una fábrica de aerosoles en la localidad de Virrey del Pino, partido de La Matanza, al oeste de la Capital Federal.
*También hay cinco heridos.
*Los investigadores creen que la explosión se pudo haber producido por una colilla de cigarrillo.
Seis obreros murieron, y otros cuatro resultaron heridos como consecuencia de una explosión seguida de un gran incendio que se produjo en una fábrica de aerosoles ubicada en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, según informaron voceros policiales y gubernamentales.
Los cuerpos de las víctimas fueron rescatados del interior del establecimiento y llevados a la morgue judicial de La Matanza. Los cuatro heridos que fueron trasladados a distintos hospitales de la zona estaban con pronóstico reservado por las quemaduras recibidas, mientras que un bombero ingresó con principio de asfixia.
El grave incidente se produjo en la fábrica llamada "Aerosoles Argentinos", cuya razón social es "llenado de aerosoles", y está situada en Amancay 5127, a la altura del kilómetro 42 de la Ruta 3, de esa localidad del partido de La Matanza.
La fábrica se dedicaba a la elaboración de "agua nieve" para los festejos de carnaval durante la temporada de verano, mientras que en invierno, los productos eran rellenados con insecticidas.
La Administración de Medicamentos Alimentos y Tecnología (ANMAT) había prohibido la venta de productos de Aerosoles Argentinos S.A., en una disposición de enero de 2005. En tanto, el director ejecutivo de la Cámara Argentina del Aerosol, Súlim Granovsky, indicó que se trata de un establecimiento pequeño que no estaba adherido a la cámara.
"Desconozco cuáles son las medidas de seguridad que tenían. Esta es una industria muy controlada en la que no suele haber accidentes", explicó Granovsky. Según el relato de algunos vecinos, la explosión se produjo alrededor de las 8:45 y a la misma le siguió un incendio generalizado, que debió ser combatido por más de 17 dotaciones de bomberos de La Matanza y Morón.
También se presentó en el lugar una Unidad de Respuesta Rápida de la Secretaría de Política de Control Ambiental bonaerense para brindar la ayuda necesaria. El subsecretario de Gobierno de La Matanza, Daniel Barrera, aseguró que las víctimas murieron como consecuencia de la explosión, que se produjo "por acumulación de gases en el sector de empaque de la fábrica".
Sin embargo, las primeras investigaciones de la fiscalía del caso estimaron que todo pudo haberse iniciado por una mala maniobra o un acto inseguro de alguno de los empleados, la cual puede entenderse como el encendido de un cigarrillo o la generación de una llama.
El fuego comenzó en la nave principal del predio industrial, donde se encontraban trabajando once operarios, y luego se propagó a un sector secundario, que fue el que finalmente se derrumbó y dejó atrapadas a las seis víctimas.
Segun indicaron voceros gubernamentales, no se generó ningún tipo de inconveniente ni riesgo de nube tóxica, a pesar de que el escaso viento y la naturaleza del accidente se conjugaban para que existiera cierto riesgo de toxicidad en el lugar.
Vecinos del barrio San Martín, donde está ubicada la fábrica, indicaron que sintieron "temblar" sus casas como consecuencia de la explosión, y luego acudieron a asistir a los trabajadores heridos, varios de ellos con graves quemaduras.
"Había muchachos que veíamos cómo se les caía la piel que quedaba pegada en la ropa por las quemaduras que tenían", dijo una mujer en medio de una crisis de nervios, al relatar lo ocurrido ante los periodistas que llegaron al lugar.
Según los vecinos, los fallecidos quedaron atrapados entre las llamas tras la explosión, que causó el derrumbe de una de las naves de la fábrica.
Voceros de Defensa Civil de la comuna de La Matanza fueron los primeros en dar la cifra de tres víctimas y tres desaparecidos, aunque no brindaron identidades de los fallecidos. El más grave de los heridos es Andrés Pereyra que fue derivado al hospital Paroissen de La Matanza, al tiempo que los tres operarios restantes se encuentran en el hospital Interzonal de González Catán.
Dos de los empleados, Rubén Martínez y Damián Sueldo, ingresaron con el 30 por ciento de su cuerpo quemado, mientras que Gastón Lopreda presentaba el quince por ciento afectado por las
llamas.
En ese sentido, el director de ese centro asistencial, Marcelo Sánchez Ferré, aseguró en declaraciones a la prensa que los empleados de la fábrica se encontraban en terapia intensiva, ya
que se analizará si tienen comprometidas las vías respiratorias.
Según confirmó Sánchez Ferré presentaban quemaduras de mediana consideración, "de tipo A-B", por lo que permanecerán entre cuatro y siete días más internados, para esperar su evolución. En ese hospital Interzonal, también fue asistido también un bombero voluntario, que llegó con principio de asfixia aunque no recibió quemaduras de ningún tipo.
"Algunos habían perdido los pelos y tenían la ropa pegada al cuerpo", describió una vecina, quien aseguró que para asistir a los heridos, debieron forzar las puertas del establecimiento con barretas.
Además, se denunció que el trabajo en la fábrica era una especie de "esclavitud", porque los operarios tenían un régimen de 18 horas laborales.
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