Un ídolo argentino que llegó a ser número uno del mundo
*minutouno.com te presenta a los integrantes del selecto grupo de ídolos nacionales, y que supieron ser figuras en el deporte que les tocó practicar.
*En la cuarta entrega, Guillermo Vilas, ídolo del tenis mundial.
Guillermo Vilas nació en el Instituto del Diagnóstico y Tratamiento de la Capital Federal el 17 de agosto de 1952, pero dos días después del nacimiento, los Vilas retornaron a Mar del Plata. El día que se conmemoraba la muerte de un prócer de la patria, como lo fue José de San Martín, nacía uno dentro del deporte.
Su padre fue quien lo introdujo en el mundo del tenis cuando tenía solo cinco años. A los once años comenzó a ser entrenado por el profesor Felipe Locicero, a quien don Roque, el padre de Guillermo le confió la carrera de su hijo. Y a los dieciocho años se convirtió en el número uno de Argentina.
El debut en la Copa Davis de 1970, le dieron un giro completo a su vida, ya que decidió dejar la carrera de abogacía para dedicarse por completo al tenis.
"Nunca estuve más solo en mi vida, que cuando fui el número 1 en 1977. Era un cardo. Solo, solo. La gente puede pensar que fue un año espectacular, yo deseaba que terminase rápido"
En 1973 se adjudicó el primer título de su carrera, derrotando en la definición de Buenos Aires al sueco Björn Borg. El año 1974 marcó su gran proyección internacional.
Destacadas actuaciones, y obtención de seis títulos le permitieron lograr la clasificación para disputar el Masters de Australia. En el torneo que reunió a los mejores jugadores de la temporada jugó a un gran nivel, y en la final se impuso al rumano Ilie Nastase
El año 1977 fue el mejor de su carrera. Ganó 16 títulos, tuvo el récord de mayor cantidad de victorias consecutivas (50), y en canchas lentas, desde julio hasta setiembre del mismo año, se mantuvo invicto en 53 partidos, record, este último, que fue batido por Rafael Nadal 29 años después. Se impuso en Roland Garros y en el Abierto de los Estados Unidos, y se ubicó como número 2 del mundo de la ATP, que es la calificación reconocida mundialmente hasta la actualidad, debajo de Jimmy Connors.
No obstante, la revista World Tennis, el mayor referente de ese deporte por aquel entonces, lo reconoció como número 1 y Campeón del Mundo.
En 1978 y 1979 se adjudicó el Abierto de Australia. Su única frustración deportiva es, quizás, no haber obtenido Wimbledon, donde lo máximo que alcanzó fueron cuartos de final.
Es importante destacar, que en la década de los años setenta existió un circuito de clasificación paralelo, que tenía en cuenta el escalafón del Grand Prix. Allí su promedio lo colocó en el primer puesto de la lista, ya que resulto vencedor en las temporadas 1974, 1975 y 1977.
Fue finalista de la Copa Davis de 1981 junto a José Luis Clerc perdiendo frente a Estados Unidos en Cincinnati.
Se retiró en 1989, y retornó brevemente en 1992, año en que solo jugó el Abierto de Atlanta y algunos torneos Challengers. Pero ya había marcado una época, abrió la puerta a toda una generación de jugadores, le sacó al tenis el rótulo de deporte elitista, y lo popularizó.
Ganó 62 títulos en su carrera, hecho que lo ubica 5° a nivel mundial e histórico detrás de Jimmy Connors, Ivan Lendl, John McEnroe y Pete Sampras. En 1991 ingresó junto a Ashley Cooper e Ilie Nastase Salón Internacional de la fama.
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