Víctima de un secuestro express contó detalles de su cautiverio de 3 horas
* Lo sorprendieron dos hombres en el barrio de Floresta.
Un joven de nacionalidad coreana fue secuestrado en el barrio de Floresta por delincuentes que pidieron una suma de dinero como rescate, aunque finalmente fue liberado sano y salvo en proximidades de la villa Ciudad Oculta, en Mataderos.
"Me hicieron llamar a mi familia para pedir 10 mil pesos de rescate, pero yo llamé a un amigo porque tenía miedo de que mi papá se muriera de un ataque al corazón. Por 10 mil pesos casi me matan", dijo Walter esta mañana a la prensa, en la puerta de su casa.
Por el hecho, fue detenido un muchacho de nacionalidad paraguaya, quien se hallaba junto al vehículo de la víctima en el momento en que fue liberado.
Según fuentes policiales y el propio joven, el hecho comenzó cerca de las 22.30 en Felipe Vallese al 3600 del barrio de Floresta, en momento en que el muchacho se subía a su automóvil Peugeot 206 para regresar a su vivienda.
"Estaba por esa zona porque tengo muchos amigos. Había ido a ver a uno de ellos y me estaba subiendo al auto. Cuando me senté adentro, estaba a punto de cerrar la puerta y me pusieron un arma en la cabeza", relató.
Según las fuentes policiales, los delincuentes que se le subieron al vehículo fueron dos, quienes lo amenazaron de muerte y lo obligaron a conducir hacia Mataderos.
La maniobra fue observada por un amigo de Walter, quien inmediatamente corrió hasta que vio a un policía y dio aviso de lo que pasaba.
Mientras el joven estaba cautivo, fue obligado por los delincuentes a llamar a su familia para exigirle 10 mil pesos como rescate.
Pero el joven, llamó a un amigo por temor a que sus padres se asustaran, y le pidió que juntara el dinero.
"Aparentemente mi amigo llamó a la policía y todos salieron en la búsqueda hasta que desde un patrullero vieron el auto en Ciudad Oculta y me liberaron", detalló el joven secuestrado.
Durante las dos horas que duró su cautiverio los delincuentes lo amenazaron de muerte y le dijeron que si no juntaban el dinero para su rescate le iban a cortar un dedo.
Luego, cuando lo liberaron le dijeron que corriera y pudo salir de la villa hasta que pidió ayuda.
"Me dijeron 'empezá a correr' y yo empecé a correr. En la calle, vi pasar autos pero ninguno me paraba, justo vi un kiosquito y pedí ayuda", contó.
El hecho es investigado por personal de la comisaría 43, que es el lugar en donde comenzó, y de la comisaría 48, donde terminó.
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