Violencia "patovica" mata otra vez

*Luego de la muerte de Martín Castelucci, el joven golpeado en un boliche de Lanús, la violencia con la que actúan los patovicas vuelve a estar en boca de todos.
*Minutuno.com dialogó con Stella Maris Pereyra, madre de un chico golpeado en 2005, quien cuenta el calvario que tiene que soportar por la falta de respuestas.

La muerte de Martín Castelucci, de 20 años, a causa de los golpes que le propinaron patovicas de un boliche de Lanús reaviva la polémica por el accionar de estos “muchachos gigantes” que deberían estar para cuidar a nuestros jóvenes cuando salen a divertirse de noche.

“Mi hijo está muerto en vida”, dice consternada Stella Maris Pereyra, madre de Mario Hernán Quiroga, quien en septiembre de 2005 fue salvajemente agredido por dos patovicas del boliche Chicharrón, ubicado en Bartolomé Mitre y Callao, en la Capital Federal, ahora clausurado.


 “Estoy totalmente sola. No me brindaron ayuda por que mi hijo se encuentra con vida”, afirma la madre de un chico golpeado.      


Una constante parece repetirse siempre en los casos de violencia en la que la seguridad de los boliches está involucrada: nunca hay detenidos o lo que es también muy grave, algunos casos ni siquiera llegan a ser denunciados.

Debido a los fuertes golpes que recibió Hernán, que hoy tiene 17 años, tiene serias dificultades para caminar, ya que le debieron colocar un armazón de Titanio que va desde las axilas hasta la cintura. La misma está sujeta por ocho clavos y siete tornillos y la madre le debe realizar masajes todas las tardes para soportar el dolor. “El no aguanta más, todos los días me pide que le frote la espalda por los dolores que sufre”, afirma su madre Stella.

Según las denuncias y los registros del Defensor del Pueblo adjunto porteño, Gustavo Lesbegueris, en lo que va del año al menos 13 personas fueron agredidas por patovicas en cuatro episodios ocurridos en distintos locales nocturnos de la Capital.

Otra de las cuestiones que debe atravesar Pereyra junto a su hijo golpeado es la falta de recursos, ya que ella es viuda y su hijo en estas condiciones no puede trabajar.

Stella denuncia la falta de atención por parte del Estado en personas que se encuentran en su condición: “Estoy totalmente sola. Le envié una carta a Telerman y no me brindaron ayuda por que mi hijo se encuentra con vida”

Esta madre desesperada sólo contó con una pensión de 200 pesos durante tres meses, algo que a primera vista resulta muy poco por tratarse de alguien que estuvo 25 días internado. Actualmente vive en una pensión del barrio de Boedo y por el caso de su hijo nadie fue preso. 


Según las denuncias y los registros del Defensor del Pueblo adjunto porteño, Gustavo Lesbegueris, en lo que va del año al menos 13 personas fueron agredidas por Patovicas    

Por último, otro dato más que preocupante es que en los boliches de la ciudad hay más Patovicas ilegales que legales. Eso es lo que se desprende de las estadísticas de la Secretaría de Seguridad porteña, a cargo de Diego Gorgal.


 


El funcionario manifestó  que en los últimos seis meses fueron clausurados 115 locales, por diversos motivos, que afectaban la seguridad, y en ninguno de ellos los custodios estaban en regla.


Esta es la realidad de la noche de los boliches en Buenos Aires y todo el país. No hay una reglamentación efectiva ni controles a estos “muchachos” que nuevamente vuelven a estar en la boca de todos y nada menos que por la muerte de un chico de 20 años que tan sólo habia salido a divertirse de noche. 

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