Las restricciones en el mercado cambiario comenzaron en octubre de 2011 y se profundizaron durante 2012. Las primeras medidas las adoptó la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), luego de las elecciones que determinaron la reelección de la ex presidenta Cristina Kirchner.
A partir de entonces, el Banco Central y el organismo fiscal iniciaron una mayor supervisión sobre las operaciones en dólares.

Octubre de 2011
Se ordena que todas las operaciones cambiarias deben tener una autorización previa de la AFIP.
Febrero de 2012
Se dictaminó que las empresas no podrían comprar divisas para girar regalías y dividendos al exterior.
Marzo de 2012
La autoridad monetaria estableció que sólo se podía extraer moneda extranjera en cajeros del exterior contra cuentas locales en dólares y siempre que esas cuentas tuvieran fondos, al tiempo que se comenzaron a bloquear los giros minoristas fuera del país.
Mayo de 2012
La AFIP bloqueó de hecho la compra de dólares para el atesoramiento y anunció más controles a los "arbolitos". Por otra parte, se estableció un régimen de información previa para la compra de divisas para viajes al exterior por razones de salud, estudios, congresos, conferencias, gestiones comerciales, deportes, actividades culturales, actividades científicas o turismo.

Julio de 2012
El Banco Central oficializó la prohibición de comprar dólares para ahorrar (Comunicación A 5318) y estableció que todas las compras de divisas debían hacerse con dinero bancarizado.

Agosto de 2012
Se establecieron las declaraciones juradas para quienes quieren comprar dólares para viajar al exterior. Luego, se anunció la aplicación de un recargo del 15 por ciento, en concepto de anticipo de Ganancias y Bienes Personales, para las compras con tarjeta de crédito en el exterior.
Marzo de 2013
Se elevó el recargo por compras en el exterior al 20%.

Diciembre de 2013
Se amplió hasta el 35% el adicional que se cobra como anticipo de impuesto a las ganancias o a bienes personales.

Enero de 2014
Se impuso una nueva limitación: las personas físicas que quisieran acceder al mercado oficial deberían haber ganado en promedio $7200 en los últimos doce meses. Estos podrían adquirir divisas sólo por el 20% de su ingreso mensual declarado con un tope de U$S 2000 por mes.
Y los que decidieran depositar su compra a 365 en caja de ahorro o plazo fijo no pagarán la retención del 20% de la AFIP. Quien calificara con el requisito mínimo pudo adquirir hasta U$S 180 al mes. Y sólo podrían alcanzar el tope de U$S 2000 quienes tuvieran un salario mínimo de bolsillo -también en promedio- de al menos $80.000 (menos del dos por ciento más rico del país).

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3 de diciembre 2013
Por la incesante caída de reservas y pese a negarlo, el organismo que comandaba Ricardo Echegaray subió del 20 al 35% el recargo a los consumos en dólares con tarjeta y al turismo, e incluyó en la normativa las compras de billetes por parte de viajeros en el mercado oficial, que hasta ahora estaban exentas. Sobre el dólar oficial que cotizaba a $ 6,19, el "dólar turista" pasó a $ 8,35.

24 de agosto de 2015
Como consecuencia del cepo, el dólar paralelo, llamado blue, tocó los $ 16. Fue a pocos días de las elecciones primarias (PASO) y registró un pico histórico desde la puesta en marcha de los controles.


27 de octubre de 2015
Ante la situación crítica de las reservas, el Gobierno puso en marcha tres medidas que implicaron una restricción para el acceso a divisas: redujo un 50% el límite que tienen las empresas importadoras para la compra de dólares sin la necesidad de contar con una autorización previa, aumentó el interés en 3 puntos porcentuales que pagaban las Lebacs y obligó a las aseguradoras a desprenderse de los bonos en dólares. Para los importadores, el monto mínimo de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importaciones (DJAI) se reducirá de 150.000 a 75.000 dólares.

28 de octubre de 2015
El Banco Central informó a las agencias de viajes la reducción a la mitad del cupo diario para el giro de divisas al exterior. La medida, que fue comunicada a los bancos que operan con las distintas agencias, redujo de 150.000 a 75.000 dólares por día, siguiendo los pasos de lo sucedido con las empresas importadoras.