Isabella Amaral tiene 30 años, pesa 342 kilos y necesita que un médico analice de manera urgente el linfoma que tiene en su pierna izquierda, y que ya pesa 50 kilos pero hay una disputa entre el gobierno de Rosario y el de Santa Fe que impide que la lleven en ambulancia a un hospital.
"No tengo vida. Respiro porque el aire es gratis", dijo Isabella con cierto fastidio al diario víaRosario y agregó: "Necesito ser trasladada de manera urgente".

Rodeada de sus familiares -su mamá y sus dos hermanos- y de sus más fieles amigos -que la ayudan a bañarse, a alimentarse y la acompañan día y noche- Isabella necesita que un médico analice de manera urgente el linfoma que tiene en su pierna izquierda, y que ya pesa 50 kilos.

Según su propio relato, hay una disputa entre el gobierno municipal y el provincial que impide que la lleven en una ambulancia a un hospital. "Dicen que es imposible trasladar a alguien de mi peso en una ambulancia, pero yo sé que es mentira porque lo han hecho con otras personas de mi condición. Me están dejando morir", sostiene la rosarina con seguridad.

"No quiero que me evalúen por teléfono o a través de una foto. No creo en lo virtual. Los médicos que se acercan a mi casa se asustan, no quieren ni verme –asegura Isabella-. Pero yo quiero vivir, necesito salud".

Ante la pregunta de cómo es posible ayudarla, la joven resaltó: "No pido dinero. No necesito que me den donaciones. Quiero que todo el mundo se entere que me están negando la posibilidad de ser atendida como corresponde. Me están empujando a la muerte y lo van a lograr".