Elizabeth Cantero, hermanastra de uno de los líderes de la banda de narcos rosarinos, falleció luego de recibir una brutal golpiza en la Unidad Penal 5 de la ciudad santafesina, el domingo pasado.
Por su parte, el abogado defensor, Marcos Cella, apuntó contra el Servicio Penitenciario de Santa Fe por ser "garante" de la vida de su clienta y denunció que la mujer fue golpeada en la subcomisaría donde estuvo alojada antes de su traslado a la cárcel.

Ahora falta determinar exámenes anatomopatológicos y toxicológicos, que fueron enviados a la ciudad de Santa Fe.

El estudio realizado en el Instituto de Medicina Legal demandó seis horas de trabajo y contó con la participación de la titular de la repartición, Alicia Cadierno, otros cuatro forenses, el abogado Cella y la fiscal Mariana Prunotto.

Durante la práctica se encontraron en su cuerpo marcas de golpes en el cráneo, en la zona facial, miembros superiores y la vagina, en donde se hallaron envoltorios con marihuana.

También, se constataron golpes que tenía antes de su detención, acaecida el 26 de diciembre pasado, en la subcomisaría 22a., y se determinó que los golpes recibidos le provocaron una insuficiencia renal.

Su abogado defensor responsabilizó al Servicio Penitenciario de Santa Fe, por considerarlo como el "garante de su vida" y puso en duda que las lesiones que presenta el cuerpo, especialmente el traumatismo temporoparietal izquierdo y el edema cerebral, los que podrían haber sido provocados en su primera detención.

Cantero, de 34 años, había sido detenida por golpear brutalmente contra el piso a sus dos hijas, de 11 meses y tres años, de acuerdo al testimonio de vecinos que realizaron la denuncia, aunque la mujer negó las acusaciones.