La justicia porteña ordenó reponer en sus cargos a la directora y una maestra de un jardín de infantes del barrio porteño de Flores, del que habían sido separadas luego de la muerte de un alumno de cinco años, que falleció por los golpes de su padrastro.
Se trata de un caso que causó conmoción, el de Agustín. La Justicia ordenó reincorporar a docentes despedidas tras la muerte del niño de cinco años asesinado a golpes el 7 de junio en Flores, en el que fueron acusados por "homicidio agravado por el vínculo y alevosía", el padrastro de la víctima, supuesto autor material del crimen, y la madre.

Las docentes, Elsa Haydée Vincová y Mónica Alejandra Bellini, fueron separadas preventivamente de sus cargos en el Jardín de Infantes N° 2 y reubicadas en otro establecimiento, por no haber advertido los malos tratos de los que era víctima Agustín Marrero, el niño fallecido.

En junio pasado el fiscal Sandro Abraldes pidió el juicio oral para el padrastro, Leandro Sarli, de 34 años, actualmente detenido. La justicia también acusó a la madre del menor Bárbara González Bonorino por omisión de cuidado de su hijo . La autopsia reveló que la víctima tenía el hígado destrozado como consecuencia de la golpiza.

En cuanto a las docentes, la jueza en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires María Soledad Larrea dispuso que la maestra de sala y la directora deberán volver a sus puestos a partir del comienzo del ciclo lectivo 2016 y hasta el dictado de sentencia definitiva.

La restitución de las docentes había sido reclamada por representantes de entidades gremiales y padres de alumnos del Jardín de Infantes. Ambas habían sido separadas de sus cargos por decisión del Ministerio de Educación porteño, por entonces a cargo del hoy ministro nacional Esteban Bullrich.

"No se advertiría la existencia de fundamentos suficientes que expliquen los motivos por los cuales Vincová y Bellini fueron apartadas de los cargos en los que se desempeñaban, como así tampoco, las causas que ministro tuvo en cuenta para entender que la permanencia de las docentes en sus respectivos cargos resultara inconveniente", dice el fallo de la jueza.

De acuerdo a lo que surge del expediente, una vez conocida la consumación del hecho, "tanto la maestra como la directora, quebrantadas por la pérdida de Agustín demostraron su profesionalismo quedándose en su sala y en su escuela haciéndose cargo de las tareas propias, además de la de contener a los niños y a los padres".

El dictamen de la mayoría de la Junta de Disciplina fue contrario a la instrucción del sumario, por considerar que de la prueba documental "no observa hechos que puedan ser analizados desde el punto de vista disciplinario'. Sólo la minoría (integrada por los tres representantes del Ministerio de Educación) aconsejó la instrucción sumarial" que llevó al apartamiento de sus puestos.

La resolución consigna que "desde la fecha de instrucción del sumario, el 29 de junio de 2015, a la actualidad transcurrió un plazo más que razonable sin que haya por parte de la Administración resolución definitiva al respecto".