Estudió en un colegio porteño y aprobó quinto año en 2013. En diciembre presentó un recurso de amparo ante la Justicia para que se garantice su derecho a una educación inclusiva. En una plataforma online, ya recibió el apoyo de 91 mil personas.

Alan Rodríguez quiere estudiar informática y sueña con conseguir un trabajo, para alcanzar otro de sus objetivos: ayudar a personas con síndrome de Down. Pero no puede hacerlo porque le falta su título secundario, a pesar de haber asistido a clases, aprobar los cinco años y recibir el diploma de graduación en el Instituto Jesús María de San Vicente de Paul, un colegio privado ubicado en el barrio porteño de San Telmo.

"Estudié mucho para las materias y aprobé", comenzó diciendo Alan, de 21 años, durante una entrevista con el canal C5N. Con el acompañamiento de una maestra integradora y una currícula adaptada, terminó el secundario en 2013. Al igual que todos sus compañeros de curso, recibió el diploma y una medalla. Pero hubo una diferencia: su título oficial nunca llegó.

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"Fui a la misma escuela desde sala de 3. Ahí hice mi primaria y mi secundaria, y participé en clases con el resto de mis compañeros. Aprendí, rendí, fui avanzando y alcancé los logros educativos que me propuso la escuela. La falta de título me imposibilita acceder a un trabajo o seguir estudiando", explicó Alan en una petición online que ya logró más de 90 mil firmas.

"Alan fue compañero de curso mío en el colegio secundario. Él se esforzó tanto o más que todos nosotros para aprobar las materias y merece el título por el cual peleó, al igual que los 42 alumnos que integrábamos esa camada", escribió Nazarena Bazo Lombardi tras firmar en la plataforma Change.org.

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Además de iniciar la petición, el joven presentó en diciembre último un recurso de amparo ante el Juzgado en lo Contencioso, Administrativo y Tributario N°1, a cargo de Elena Liberatori, para que se garantice su derecho a una educación inclusiva.

El pedido de Alan cuenta con el respaldo de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) -que lo patrocina legalmente- y el Grupo Artículo 24 por la Educación Inclusiva, que integran 130 organizaciones, entre ellas la Asociación Síndrome de Down de la Argentina (ASDRA). Además, el Inadi emitió un dictamen en noviembre último donde concluye que "la conducta denunciada se encuadraría como discriminatoria".

"Estudié mucho para las materias y aprobé. Pero, necesito mi título secundario. Quiero seguir estudiando".

Según la denuncia, el argumento de la Dirección General de Educación de Gestión Privada para no otorgarle el título a Alan es que el joven no cumplió los requisitos mínimos exigidos porque las materias con contenidos adaptados no cuentan como aprobadas.

"La escuela Jesús María de San Vicente de Paul es la responsable de entregarme el título oficial y el Ministerio de Educación debe legalizarlo, además de evaluar y supervisar su gestión, por mandato constitucional (art. 25 de la Constitución de la Ciudad). Sin embargo, desde el Ministerio expresamente afirmaron que no me lo van a entregar", escribió Alan en la petición.

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En diciembre, Alan también le escribió una carta a la ministra de Educación de la ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña. "En 2014, había 501 niños y niñas incluidos en secundarios comunes privados. Muchos de estos niños se encontrarán, tarde o temprano, en mi misma situación. ¿Se quedarán al igual que yo sin título?, le preguntó. Aún espera una respuesta.