Mauro Szeta
Mauro Szeta
Tras una larga búsqueda, fue detenido por Interpol en Brasilia, acusado ni más ni menos de abusar sexualmente de la hija de su mujer. Tenía un Facebook con un nombre falso donde se contactaba con menores de 13 a 15 años.
Mariano Hernán Cianis es oficial mayor de la justicia de Quilmes. Desde este martes estará claramente del otro lado del mostrador de los Tribunales.

Es que tras una larga búsqueda, fue detenido por Interpol en Brasilia, acusado ni más ni menos de abusar sexualmente de la hija de su mujer.

La denuncia se hizo pública en 2014. La denunciante, por entonces de 17 años, pudo contar su calvario, primero a su novio adolescente y luego a su madre.

La historia denunciada es de horror puro. La menor sostuvo que fue víctima de abuso sexual desde que tenía cinco años.

En su momento, Marcela, la madre de la víctima contó además que el acusado "tenía un Facebook a nombre de Fabricio Fernández donde se contactaba con menores de 13 a 15 años".

"Les mandó solicitud de amistad a mi hija y a las amigas", reveló la mujer.

"Mamá perdoname. Nunca te lo iba a contar a vos", dijo la denunciante cuando se quebró ante su madre. Luego pudo detallar lo que había vivido a lo largo de 12 años.

"La abusaba dos o tres veces por día. Violaba a mi hija dentro de su despacho judicial y en cada parte de mi casa",
detalló indignada la madre de la víctima.

Aguirre sostuvo que su ex pareja le mandaba mensajes perversos a su hija.

"Él le ponía 'Princesita te amo. Mi corazón es tuyo. UPS (unidos para siempre)'. Un día le dije: 'Mariano, ¿por qué le ponés estas cosas a la nena? Esto se escribe a una pareja'. Y me dijo: 'Pero es mi hija, vos estás enferma Marcela, te estás volviendo loca'", recordó.

"Cuando le contestaba los mensajes, mi hija le ponía 'Te amo PAPI", con mayúscula para que entendiera que era su hija, no su mujer", agregó al momento de hacerse pública la denuncia.

Ahora, con Cianis detenido, empezará un juicio por extradición. Una vez en el país, el oficial mayor entrará a Tribunales, pero esta vez, para defenderse de una acusación que lo puede llevar a la cárcel por 20 años.