Federico Valenzuela Campos es el tercer detenido de la fuerza por el asesinato de Lucas Muñoz. Los tres están vinculados a acciones que intentaron desviar el curso de la investigación.

Federico Valenzuela es otro de los policías de Río Negro que quedó detenido por el delito de encubrimiento agravado y abuso de autoridad, en el marco de la causa conexa al homicidio de Lucas Muñoz, el policía estuvo 27 días desaparecido y fue hallado muerto el miércoles.

Valenzuela fue detenido la mañana de este viernes en Bariloche y es el tercer detenido de la fuerza, junto al sargento Néstor Meyreles y el oficial principal Luis Irusta. Los tres están vinculados a acciones que intentaron desviar el curso de la investigación, según el fiscal Guillermo Lista.

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El oficial fue citado a indagatoria a comienzos de esta semana, señalado como quien ordenó la compra del chip en Catriel. Según el fiscal, actuó en convergencia intencional con el sargento Néstor Meyreles para que los investigadores presumieran que Muñoz estaba en esa zona.

Lista explicó que el oficial no logró demostrar que ese accionar respondiera a "una actividad sincera", y reveló que varios testigos señalaron la imposibilidad de "acceder, a través del mecanismo expuesto, a la información de la línea telefónica" .

Para el fiscal tampoco resultaron "verosímiles" los dichos de ambos imputados tratando de defenderse y que existió una extensa comunicación telefónica a través de la que Meyreles le informó a Valenzuela haber cumplido con la diligencia encomendada.

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Según se informó, dicho contacto fue establecido desde un teléfono ajeno a su persona como un claro signo de ocultamiento, "dejando en evidencia la intención de entorpecer la investigación en curso lo que justifica que permanezcan privados de la libertad".

Meyreles adquirió el 15 de julio pasado el chip con el número de documento de identidad de Muñoz, en una agencia de un conocido de Catriel, sin ninguna orden judicial. Para la fiscalía se trató de una maniobra para intentar entorpecer la investigación.

Valenzuela explicó que pidió colaboración al sargento Meyreles por los contactos que tenía para acceder rápidamente a las comunicaciones de Muñoz.

El oficial era compañero de trabajo de la víctima. Ambos cumplían funciones en la comisaría 42 y Meyreles los conoció cuando estuvo el verano pasado en esa unidad policial.