Fueron ultimados a balazos y luego calcinados en una vivienda de la localidad bonaerense de Cuartel V. Se cree que fue un ajuste de cuentas por drogas. Además habría muerto un chico 16 años que quedó en medio de las balas durante el ataque.
El enfrentamiento armado habría comenzado en calle Loeffler, a pocos metros de la Ruta 25, donde según trascendió seis individuos efectuaron disparos. Los vecinos del barrio alertaron al número de emergencias 911 y cuando arribaron efectivos de la comisaría 4a. de Moreno, encontraron una casilla en llamas.

Según publica en su edición impresa de este domingo el diario La Nación, tras apagar el incendio, los policías hallaron los cadáveres de tres hombres, de entre 20 y 30 años, que además presentaban heridas de bala en el cuerpo, y habían sido calcinados.

También murió un adolescente de 16 años, que estaba cerca del lugar y que recibió un disparo en el tórax y murió poco después cuando era asistido en una Unidad de Pronta Atención (UPA) de la zona.

Según indicaron los vecinos a los policías, las tres personas que vivían en la casilla se dedicaban a vender estupefacientes; los investigadores del caso creen que el móvil de la masacre habría sido una pelea por dominar el barrio para vender droga. Por su parte el chico, de 16 años, baleado cerca de la casilla, habría sido asesinado cuando intento cubrirse de los balazos.

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La Policía Científica bonaerense secuestró 13 vainas calibre 9mm. y una munición intacta del mismo calibre, y creen que en el hecho intervinieron por lo menos dos tiradores. Hasta anoche, los cuerpos calcinados no habían sido identificados, pero se procedió a secuestrar una moto YBR Yamaha color gris.

Asimismo, los investigadores entrevistaron a la madre del chico, de 16 años, quien aseguró que su hijo se encontraba en el interior de la vivienda, lindera a la suya. Alertada por varios disparos de armas de fuego en la calle, salió de su casa y en ese momento encontró a su hijo herido en la calle.

Los vecinos del barrio, en su mayoría paraguayos, dijeron desconocer quiénes eran los atacantes y tampoco aportaron demasiados datos a la policía sobre las víctimas. Uno de los vecinos, de 55 años, salió de su casa al oír los disparos y fue herido por una bala en el muslo derecho, inmediatamente fue trasladado al mismo UPA en el cual falleció el menor, de 16 años. La investigación de la masacre quedó a cargo del fiscal de Moreno, Leandro Ventrichelli.