El sector reconoce una caída sensible del 8 por ciento interanual en el consumo de carne doméstica. Alberto Williams, vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías, aseguró que "la gente no tiene poder adquisitivo para consumir tanta carne".
Los carniceros porteños no esconden su malestar por la contracción del consumo de la población, que atribuyen a la política económica oficial, según admitió este viernes Alberto Williams, de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Ciudad de Buenos Aires.

Williams atribuyó al "ajuste muy grande y no igualitario" dispuesto por el gobierno nacional que, a su juicio, promovió una contracción en el gasto de la población en el segmento de la carne y consideró que tiró "al jubilado al tacho de la basura" por su nivel de ingresos.

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También el sector frigorífico reconoce una caída sensible del 8 por ciento interanual en el consumo doméstico de carne vacuna, que asciende a 55 kilos per cápita, una tónica que es también acompañada por una merma en el número de hembras remitidas a faena en los últimos meses y una contracción en los animales faenados.

Aunque en menor medida, en parte para acompañar la caída que experimenta el consumo cárnico del mercado local, los frigoríficos también recortaron en más de un 1,5 por ciento anual su volumen de carne procesada, ya que a las góndolas locales destinan el 90 por ciento de la producción.

Al mismo tiempo que se produjo una caída en el mercado doméstico, también se comprobó un incremento de hasta el 16 por ciento en las exportaciones registradas en los primeros diez meses de 2016.

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En declaraciones radiales, Williams comentó que en los últimos meses "subió todo" y "la gente no tiene poder adquisitivo para consumir tanta carne", ni para comprar "leche, que valía 11 pesos y ya está en 20 pesos".

Para el dirigente carnicero, debido a las medidas dispuestas por Cambiemos "hubo un ajuste muy grande y no igualitario. Al jubilado lo tiraron al tacho de la basura. Si se va a hacer toda la corrección en base al sacrificio del que menos tiene... así no", dijo.
Williams reconoció que el mercado está abastecido, "no falta carne" en los locales de venta ni en los frigoríficos, aunque refirió que "no hay tanta demanda; ahora, la gente no puede consumir tanto".