El hallazgo se produjo en un campo ubicado entre Monte Buey e Inriville, de donde era oriunda la mujer de 40 años desaparecida en 2014. Un preso fue quien aportó el dato.

La Justicia investiga el hallazgo de restos óseos en un campo ubicado entre Inriville, Monte Buey y Leones, unos 300 kilómetros al sudeste de Córdoba, en el marco de la causa por la desaparición de Mariela Bortot.

Según publicó el diario La Voz, un equipo de antropólogos forenses fueron enviados a la zona para avanzar en la investigación de los restos, una vez que un jornalero, en la actualidad preso en la cárcel de Villa María, señalara el lugar donde dijo haber visto que podría haber sido enterrada la mujer.

Mariela Bortot
Mariela Bortot, desaparecida desde el 2014
Mariela Bortot, desaparecida desde el 2014

Este viernes, el recluso estuvo en el lugar acompañado por el fiscal que interviene en el caso, Arturo Aliaga, y personal de la Dirección de Investigación Operativa (DIO), un grupo especial de investigación creado por el Ministerio Público Fiscal.

En el campo se inició una excavación y se recuperaron restos óseos que serían una tibia y otro fragmento. Inmediatamente se detuvo el procedimiento y se convocó a los antropólogos forenses del Poder Judicial.

Según relataron fuentes judiciales, el jornalero preso había manifestado a los investigadores que deseaba reunirse con familiares de Bortot para contarles lo que había visto.

En esa instancia, comenzó a trabajar la DIO, que depende directamente del fiscal general Alejandro Moyano. Cuando hubo indicios de que el testimonio del recluso podrían ser válidos, se avanzó con la búsqueda. Incluso se habría producido una reunión entre el preso y un familiar de Bortot.

Bortot, madre de dos hijas, y empleada en el bar de una estación de servicio, fue vista por última vez el 24 de enero de 2014, cuando salió a caminar.

Mariela Bortot
Mariela Bortot
Mariela Bortot