El insólito reclamo de Mirtha Legrand a Reynaldo Sietecase

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Durante su visita al programa de Mirtha Legrand, el periodista fue abordado por la conductora con un reclamos que dejó a todos sorprendidos. Los detalles.

La icónica mesa de Mirtha Legrand volvió a ser el escenario de un cruce cargado de memoria y facturas pendientes. En una de sus recientes emisiones, la conductora recibió al periodista y escritor Reynaldo Sietecase, marcando el fin de un largo periodo de distanciamiento televisivo. Fiel a su estilo directo y sin concesiones, la "Chiqui" no tardó en exponer el tiempo que había transcurrido desde la última visita del invitado, inaugurando la charla con una observación que marcó el pulso del encuentro.

“Hace 10 años que no venías a mi programa”, sentenció Mirtha, buscando una explicación al vacío que se extendió por una década. Ante la consulta, Sietecase ensayó una justificación basada en las dinámicas de la industria y la competencia entre señales: “Lo que pasa es que usted estaba en un canal y yo en otro que competían, y tal vez eso hacía más difícil venir. Pero a mí me gusta mucho venir acá y respeto mucho, sobre todo, su manera de preguntar”.

Pese a las palabras de cortesía del periodista, Legrand dejó en claro que su archivo personal no solo registra presencias y ausencias, sino también gestos que, en su momento, consideró ofensivos. La conductora aprovechó la cercanía para reflotar un episodio ocurrido en la ciudad de Rosario, el cual todavía genera resquemor en su ánimo.

Con total franqueza, la conductora lanzó el reproche que tenía guardado: “Siempre te reprocho que una vez te entregaron un premio en Rosario y no me saludaste. Pasaste derecho y ni me miraste”. El reclamo dejó en evidencia que, para la anfitriona, el respeto a los modales y el reconocimiento público son pilares fundamentales que el invitado habría vulnerado años atrás.

Embed - El reproche directo de Mirtha a Reynaldo Sietecase: "Hace DIEZ años que no venías al programa"

Frente a la acusación de haberla ignorado, el cronista rosarino intentó poner el hecho en contexto, apelando a la magnitud del evento y a la cantidad de gente que suele rodear a la figura máxima de la televisión argentina en cada aparición pública.

Según su versión, la situación fue producto del caos del momento y no de una intención deliberada de desatenderla. “Era un premio Magazine y había como 500 personas alrededor de Mirtha, y ella me sigue reprochando la situación, aunque pasaron como 20 años”, explicó el escritor, intentando matizar la importancia de un incidente que, a pesar de las dos décadas transcurridas, sigue siendo motivo de disputa en cada oportunidad en la que ambos se cruzan frente a las cámaras.

Este intercambio ratificó una vez más que en el universo de Mirtha Legrand el tiempo no es un atenuante para el olvido. Lo que para el invitado fue un momento confuso en medio de una multitud, para la conductora fue un gesto de desinterés que, incluso diez años después de su última visita, ameritó ser puesto sobre la mesa para un ajuste de cuentas final.

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