Los investigadores tienen dudas sobre la fecha de muerte del niño encontrado en el camino que une las localidades de Miramar con Mar del Sud. Creen que su cadáver pudo haber sido guardado en una heladera durante un largo tiempo.
Los investigadores de la muerte del niño de 2 años que le martes pasado apareció mutilado y con el faltante de sus órganos entre las localidades bonaerenses de Miramar y Mar del Sud creen que pasó por un proceso de congelamiento, por lo que hay nuevas dudas sobre la fecha del fallecimiento, indicaron voceros del caso.

El dato surgió en la causa a partir del resultado de la autopsia efectuada por médicos de la Policía, quienes estiman que el cadáver estuvo refrigerado durante un período largo, lo que sigue abriendo el abanico de hipótesis sobre qué ocurrió con el nene, hallado a metros del arroyo La Totora que cruza la ruta provincial 11.

nene mutilado.jpg

A esto se suma que cuando los peritos trabajaron en el lugar del hallazgo y sobre el cuerpo observaron rasgos en la piel y en la descomposición del cadáver distintos a los que se pueden ver habitualmente cuando los cuerpos son abandonados a la intemperie después de producida la muerte.

La posibilidad de que el cuerpo haya sido congelado podría relativizar entonces la data de la muerte del niño, ya que inicialmente se hablaba de 10 o 12 días anteriores a la fecha en que fue encontrado.

Si bien la hipótesis de homicidio todavía no se descarta, estos datos de la autopsia van en línea con el pedido de la fiscal del caso, Ana de Caro, la que en las últimas horas solicitó informes a los cementerios de Miramar, Mar del Plata y Necochea para determinar si ocurrió alguna profanación de nicho o tumba.

La fiscal también pidió informes a las morgues sobre los fallecimientos de niños en los últimos diez días y el destino de esos cadáveres, lo que inclina la investigación a que se pudo haber efectuado algún tipo de rito con el cuerpo.

Es que el hecho de que el nene haya sido asesinado va perdiendo fuerza porque pasados dos días del hallazgo del cuerpo, ninguna persona se presentó ante las autoridades para formular alguna denuncia por desaparición, pese a que hay una campaña pública para dar con algún familiar.

Embed

Además, los investigadores también descreen de la hipótesis del robo de órganos, porque eso hubiera obligado a el o los homicidas a intervenir al niño para quitárselos, luego mutilarlo de pies y manos para impedir su identificación, mantenerlo oculto para refrigerarlo, trasladarlo y arrojarlo a la ruta 11, lo que requiere demasiada logística.

De todas maneras, se solicitó a los respectivos organismos provinciales los registros de casos de búsqueda de menores de 2 o 3 años de los últimos meses o días, indicaron fuentes judiciales. Por otra parte, en las últimas horas, los peritos comenzaron a analizar un pantalón, una camisa, un cabello y un trozo de tela que fueron encontrados por buzos tácticos en cercanías del arroyo La Totora.

El hallazgo se produjo durante una serie de rastrillajes que fueron realizados por decenas de policías, bomberos y perros que revisaron metro a metro las inmediaciones del camino a Mar del Sud y su cruce con el curso de agua.

Los elementos estaban en un sector ubicado a 15 metros de la ruta, entre la banquina y un alambrado, que ahora se cree pudo ser el sitio original donde los autores del hecho dejaron el cuerpo. "Hay huellas hemáticas de arrastre. Creemos que ahí pudo haber sido depositado el cadáver y luego los perros y otros animales lo arrastraron hacia donde fue encontrado" el martes, dijo a Télam un jefe policial.

El hallazgo se produjo el martes a la madrugada, cerca de las 3, cuando un hombre de 45 años que circulaba en bicicleta a la vera de la ruta 11 divisó el cuerpo a unos 20 metros del arroyo, por lo que de inmediato se trasladó al Destacamento de Mar del Sud para alertar a la Policía.

Según las pericias forenses realizadas en la morgue judicial de la Mar del Plata, el cadáver del niño había sido mutilado de pies y manos con un elemento cortante, y sufrió además la extracción de piezas dentales, órganos -incluido el cerebro- y genitales, lo que impide conocer si se trata de una nena o un varón.

Debido a que no se presentaron familiares, la fiscal de Miramar puso en marcha junto a la Red Solidaria una campaña pública para tratar de obtener información que permita establecer la identidad de la víctima. "Estamos tratando de ubicar a los padres, abuelos, padrinos o familiares de un niño/a que esté perdido o desaparecido, o que falta de su casa en los últimos diez días", señala el pedido.