Pablo Mouche acusó a la dirigencia de Boca de "dilatar" su venta

Deportes

El delantero del club xeneize no tiene buena relación con sus compañeros ni con el técnico. Ahora acusó a la dirigencia de no acordar su pase con el Cruzeiro.

Hace tiempo que Pablo Mouche se quiere ir de Boca. El motivo es uno solo: en el vestuario no lo quiere nadie. Ni Juan Román Riquelme, con quien se peleó mientras el equipo disputaba la Copa Libertadores, tampoco Rolando Schiavi, el otro peso pesado del plantel, y mucho menos el entrenador Julio Falcioni, que más de una vez lo mandó al banco de suplentes cuando el delantero cumplió su mejor temporada en Boca .

Si había alguien con quien Mouche tenía buena relación es con la dirigencia. Pero eso ya es parte del pasado. El delantero salió con los tapones de punta contra la comisión directiva. "Estoy dolido con los dirigentes de Boca porque dilataron mi pase", apuntó el delantero.

Es que Mouche fue pretendido por el Cruzeiro de Brasil, pero el presidente Daniel Angelici se negó a venderlo. "Hace 20 días llegó una propuesta que era importante para mí, pero la desecharon. No tengo bronca, pero sí estoy dolido porque era un progreso y porque había un pacto para hacer la transferencia. Se había llegado a un acuerdo que decía que si mi representante en Brasil conseguía la cifra que habíamos acordado por un porcentaje del pase, la operación se hacía sin problemas. Se llegó a esa cifra y ellos no cumplieron", contó Mouche.

Por otro lado, el delantero explicó sus motivos para querer emigrar: "Era un avance en mi carrera, porque tengo 24 años, hice un buen semestre y pienso en mi familia y en mi futuro. Yo estoy muy agradecido a este club y no quiero irme, pero ante un progreso futbolístico y económico prefiero irme".

La palabra de Mouche esconde un secreto a voces. Sus compañeros no lo quieren porque es un chico muy mediático y algunos lo consideran poco profesional. Vale recordar todas la veces que se le vio en los boliches de Buenos Aires y a las modelos que persiguió. El plantel de Boca, que ya vive la novela Riqueleme, no quiere saber nada con la exposición de Mouche. Los jugadores creen que es tiempo de guardarse y hacer silencio. Y Mouche no puede, porque como dijo una vez, le gustan "los medios".

Temas

Dejá tu comentario