La top model cumplió 20 años en la moda y concedió una nota en la que tocó todos los temas.
A dos décadas del día en que irrumpió en el mundo de la moda con tan sólo 12 años, Nicole Neumann se confesó en la revista "Hola" y habló de la infidelidad, la conflictiva relación con su mamá y su hermana Geraldine, su padre, sus sueños y la plenitud de la maternidad.

"Nunca me sentí una súper woman. Supe lo que quería y lo que no y eso me ayudó a no marearme con la fama", explica la modelo que hace veinte años reina en el mundo de la moda.

Nicole, "La lolita" que impactó con una sensualidad precoz a los 12 en una campaña de una conocida marca de ropa interior junto a Valeria Mazza, Inés Rivero y Carola del Bianco, hoy tiene 32 años, una carrera exitosa y una familia soñada. Ama los animales y milita por ellos. Montó un refugio para perros de la calle en su chacra y su marido "la sigue en la locura".

Pero no todo es color de rosa en la vida de la rubia. Nicole no logra mantener una buena relación con su hermana Geraldine, con quien hace años está distanciada, y se lamenta por ello. "Me encantaría tener ese amor de hermana, esa lealtad, la cosa incondicional, pero no lo tengo.
Nunca lo tuve, por eso no lo extraño", explicó.

Respecto al escándalo mediático que se dio cuando comenzó su relación con su actual pareja y padre de sus hijas, el futbolista Fabián Cubero dijo: "Me equivoqué y me hago cargo, pero eso no me define como una mujer infiel. Yo sé cómo me muevo y siempre fui de frente".

Es conocida la relación conflictiva que siempre mantuvo con su mamá, con quien asegura no estar peleada y negó las versiones que suponían que era su madre quien la obligaba a trabajar de chiquita: "Decían que mi mamá me obligaba para cumplir su sueño frustrado de modelo y nada que ver. Soy escorpiana, cabeza dura, caprichosa y la volví loca hasta que me llevó a una agencia de modelos", contó Nicole.

Pero pese a ello y a haberse mantenido centrada, Neumann no quiere que sus hijas sigan su camino: "Ni loca dejaría que mis hijas empiecen a trabajar a los 12 años. Yo tuve la suerte de ser centrada, pero quiero que ellas vivan cada etapa sin apuro. Yo me perdí el viaje de egresados, los típicos asaltos, las salidas de los fines de semana. Me la pasaba viajando para desfilar. A los 15 comencé a tener noción que ganaba mi plata, me propuse comprar una chacra para juntar perros de la calle y a los 21 lo concreté", explicó la modelo."

"Con mamá estamos bien. Ella estuvo en el último cumple de Indiana, festejamos el Día de la Madre. Siempre fue una relación conflictiva, pero nos vemos seguido", agregó la modelo que conoció a su papá a los 18 años, cuando estaba viviendo en París y con quien mantiene una excelente relación, sin rencores.

Enamorada de su marido, a quién conoció en una producción de fotos, destaca que sea "compañero, alegre, que siempre empuja para adelante y siempre le encuentra un lado positivo a las cosas. Es una persona muy sana, tiene un corazón de oro. Me banca mi locura con los animales, me ayuda con las chicas, es un padrazo. El hombre ideal", dijo Nicole.

La top model alcanzó le plenitud con la llegada de sus hijas Indiana y Allegra: "Todo es un antes y un después de ser madre. ¿Cómo podía decir que me sentía completa? Recién ahora soy una mujer plena", expresó.  

Nicole hace terapia hace años, mantiene sus afectos de la infancia y sus amigas de la vida,  sueña en tener más hijos biológicos, en adoptar y se imagina con una familia numerosa y bochinchera y hasta se animó a decir que podría proyectar su vida desde el anonimato.