¿Cómo fueron las últimas horas de Heit antes de ser detenida?

Sociedad

La acusada de secuestrar a Sonia Marisol Molina comenzó la jornada de forma normal. Como todas las mañanas, fue a trabajar a las oficinas del Canal 4 cerca de las 8. En esta nota, todos los detalles.

El secuestro de una mujer en Coronel Suárez por parte de una periodista y su pareja conmovió la opinión pública. No sólo de la localidad bonaerense, sino también a nivel nacional. Pero, ¿cómo fueron las últimas horas de libertad de la acusada?

El lunes, día en que se produjo su detención, Estefanía Heit comenzó la jornada de forma normal. Como todas las mañanas, fue a trabajar a las oficinas del Canal 4 de Cablevisión en Coronel Suárez cerca de las 8.

Aproximadamente a las 9:30, mientras estaba trabajando en la producción periodística del noticiero del canal, sonó su teléfono. Luego de atender la llamada pidió a su jefe retirarse por “un problema personal”.

Según la hipótesis que manejan los investigadores del caso, el llamado habría sido de Jesús Olivera, quien le habría informado que la mujer que tenían cautiva en su domicilio había escapado.

Ya en esos momentos, la policía local contaba con la denuncia de la mujer identificada como Sonia Molina, de 33 años. Y habían procedido a la identificación de la pareja de Heit, del que no tenían el nombre.

Heit, cuando se retiró de su trabajo, se dispuso a trasladar a Olivera hacia Pigüé para sacarlo de la órbita de Coronel Suárez. Ahí la policía local montó un falso operativo de tránsito para conseguir la identificación de la pareja, y horas más tarde poder labrar las órdenes de captura.

En dicho operativo de tránsito, la Policía detuvo el automóvil y pidió los datos de los dos. Entonces se produjeron varios llamados telefónicos de Heit al comisario Rubén Fernández, el que finalmente ante la insistencia atendió.

Del otro lado de la línea la periodista le preguntaba por qué la había parado la patrulla policial y le pedía los datos. El oficial explicó que estaban haciendo un operativo de tránsito y que era obligatorio tomar los datos de todas las personas ocupantes de cada rodado en el que se hacía control, porque así debía constar en las planillas, según informa el portal web La Nueva Radio Suárez.

Más tarde, después de dejar a Olivera en Pigüé y que este tomara un micro con destino a Carhué –donde fue detenido el martes por la noche-, Heit se comunicó con su jefe vía SMS, informándole que a las 20 se iba a hacer cargo de una cobertura periodística para el noticiero.  Este, que ya estaba al tanto de versiones extraoficiales que vinculaban a la periodista con un secuestro, le dijo que no vaya.

Cerca de las 18 horas del lunes, ya en su domicilio, recibió la visita de los efectivos policiales que realizaron un allanamiento. Sin resistirse, fue detenida; y, al comunicarle los motivos, solamente preguntó si podía llevar sus pinturas.

Ya en la comisaría, pidió una Biblia. Cerca de las 23 horas solicitó hacer una llamada. Se comunicó con su jefe y le dijo: “Pará esta mentira, es todo un invento. Voy a quedar libre mañana (por el martes) y al mediodía voy a estar haciendo el informativo”.

En la madrugada del martes durmió en la comisaría y fue trasladada por la mañana a la Fiscalía de Bahía Blanca. Con la Biblia en la mano, volvió a decirle a los policías que la escoltaban que “al mediodía tengo que estar en el informativo”.

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