Holanda ya prepara la ceremonia del 30 de abril. Las autoridades anunciaron que será "una fiesta popular inolvidable", pero "sobria" y "discreta" para "ajustarse al presupuesto" en medio de la crisis europea.
La argentina Máxima Zorreguieta se instaló definitivamente en el centro del escenario. La ceremonia de la transición monárquica, que la coronará reina consorte de Holanda, ya comenzó a ser organizada por las autoridades locales, que adelantaron: será "inolvidable", pero "discreta" en el marco de la crisis que golpea a la Comunidad Europea, que alcanzó un récord de 11,8 por ciento de desempleo, con el pico del 26,5 por ciento registrado en España

En La Haya, el Gobierno celebró este martes una sesión extraordinaria por el cambio en el trono, que tendrá lugar el 30 de abril en la Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva) de Amsterdam, donde ya comenzaron los preparativos para la ceremonia, dijo el alcalde Eberhard van der Laan.

Según informaron este miércoles distintas agencias internacionales de noticias, la capital de Holanda se prepara ya para recibir un aluvión de turistas para la coronación del príncipe de Orange, Guillermo Alejandro, de 45 años, y de su mujer, Máxima, de 41, la primera argentina y la segunda latinoamericana en llegar a un trono.

En ese sentido, se supo que la ocupación de varios de los más importantes hoteles de esa ciudad ya está al tope.

El primer ministro holandés, Mark Rutte, adelantó que, aunque tendrá la pompa tradicional de los rituales monárquicos y en este caso la particularidad del color anaranjado típico de los Países Bajos, la coronación de los nuevos reyes será "sobria".

El mandatario advirtió que la ceremonia "debe ajustarse a un presupuesto" para y que será una "fiesta popular" que se ajustará a las exigencias de la crisis. Será "discreta", precisó.