Cómo el Gobierno llegó a los 132 diputados para el quórum

Política

Luego de la polémica por las denuncias de presiones a 12 diputados para que no colaboraran con el Frente para la Victoria, el oficialismo logró sentar a 132 legisladores en sus bancas. Tres más de los necesarios.

La posibilidad de que el Frente para la Victoria no alcanzara el quórum necesario para habilitar el debate sobre la reforma judicial fue la apuesta central de la oposición y de distintas organizaciones en su intento por frenar la iniciativa del Poder Ejecutivo. Incluso, el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) y Poder Ciudadano fueron acusados de presionar a los diputados "indecisos" para torcer su posición y evitar la discusión en la Cámara baja.

A pesar de ello, sufriendo bajas en la tropa propia pero consiguiendo la adhesión de tradicionales y flamantes aliados, el oficialismo logró sentar en sus bancas a 132 diputados -tres más de los necesarios- minutos antes de las 12 del mediodía, y dio así inicio a la sesión en la que se debaten los proyectos de ley que apuntan a reformar el Consejo de la Magistratura, limitar las medidas cautelares contra el Estado y crear tres nuevas cámaras de casación. 

La tropa conducida por Agustín Rossi sufrió cuatro bajas. El riojano Jorge Yoma y la esposa del gobernador de la provincia de Santa Cruz, Blanca Blanco de Peralta, que ya habían anunciado su rechazo a los proyectos, no bajaron al recinto cuando sonó el llamado a sesión. Tampoco lo hicieron Facundo Moyano y Omar Plaini, alineados con la CGT Azopardo que conduce Hugo Moyano (el camionero había augurado que no lo iban a defraudar) . Aunque los referentes de los trabajadores de los peajes y de los canillitas ya habían dado muestras de su reticencia a colaborar con el kirchnerismo en la aprobación de la reforma, no habían anticipado todavía cómo jugarían este miércoles.

También estuvieron ausentes Mabel Müller, del Frente para la Victoria, y dos aliados habituales del oficialismo: Julio Ledesma (Corriente de Pensamiento Federal) y Jorge Garramuño (Partido Federal Fueguino). Estos dos últimos incluidos en el polémico afiche del Cippec y Poder Ciudadano.

Sin embargo, el oficialismo contó con el respaldo de los siete integrantes del Frente Cívico por Santiago, que responden al gobernador Gerardo Zamora; los cuatro de Nuevo Encuentro, sin el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Martín Sabbatella, de licencia en su banca de Diputados; los tres diputados del Movimiento Popular Neuquino y los dos del PJ La Pampa.

También aportaron al quórum algunos monobloques que votan usualmente a la par del oficialismo, como María Cristina Fiore Viñuales (Renovador de Salta); Walter Wayar (Frente Peronista Federal); Mariana Veaute (Frente Cívico Catamarca) y Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos). Este último, distanciado del PRO, colaboró con el quórum aun cuando adelantó que rechazará los tres proyectos en debate.

Temas

Dejá tu comentario