La cotización del dólar está muy vinculada a las expectativas

 

Escribe Soledad Pérez Duhalde (*)

Ante la disparada entre el dólar blue y la sensación de que ya no tiene techo, seguramente la conclusión que sacará el Gobierno de esta nueva escalada será que se trató de una "manipulación de grupos de presión, que intentan generar una situación de desorden en el mercado, con el propósito de llegar a una devaluación y quedarse con una parte mayor del excedente económico".

Pero indudablemente la situación actual del dólar blue y sus perspectivas están muy vinculadas a las expectativas, que se alimentan de la volatilidad de situación política actual y de los dichos y hechos concretos por parte del Gobierno.

Esto se puede ver en la secuencia que siguió el precio del blue. A medida que se fueron incrementando las restricciones a la compra de divisas y que se fue calentado el humor social por los temas políticos, el dólar blue fue subiendo escalones con retrocesos menores en determinados momentos.

Además, los agentes económicos perciben que la solidez de la situación macroeconómica del país ya no se muestra tan firme como antes: se tuvo un déficit primario en 2012, las reservas caen hace 3 años y el tipo de cambio oficial se aprecia.

Además, ya no existe la capacidad de generar empleo que hace algunos años, los costos de producción son crecientes y hay una caída en la inversión. A lo que se suma un déficit energético que se amplía, por lo que cada vez se necesitan más dólares para importar combustible.

Todo esto ocurre en momento en que el BCRA financia al Tesoro. Incluso, recordemos que para que dicho financiamiento creciera al ritmo requerido por el Gobierno se tuvo que implementar una reforma de la Carta Orgánica.

 Para tener una idea de lo que significa, debe señalarse que, más del 55% de la emisión neta del año pasado estuvo destinada al sector público. Todos esos pesos que se emiten van a la plaza y presionan al alza el precio del blue, porque nadie quiere quedarse con una moneda que se deprecia.

Entonces, vemos que mientras se deterioran los fundamentals de la economía, hay indicios de que el valor real del dólar está más cerca del precio que dice el "mercado marginal" que del que dice el "oficial".

¿Hay posibilidades de que se revierta la situación o la tendencia será hacia el empeoramiento?

Aunque existen condiciones favorables como para enfrentar este problema porque hay calce de monedas, la deuda en moneda extranjera es baja, los términos de intercambio son favorables y aún se cuenta con superávit comercial, pero no alcanza para abastecer la demanda de dólares.

Es por eso que desde el Gobierno se tuvieron que imponer las restricciones a las importaciones, a la dolarización de portfolios y a la remisión de utilidades. Medidas que lograron desacelerar el drenaje de dólares pero no lo frenaron. De hecho, llevaron a que se fueran por otras vías.

Ahora bien, lo que sucede en el "mercado marginal" (como lo llama el Gobierno) no es relevante para la economía en su conjunto, en la medida que no impacta sobre las variables reales. El problema es que el tamaño de la brecha puede llevar a los productores, industriales y comerciante a stockear productos y esto lleve a una ralentización de la economía.

Y de hecho está ocurriendo en algunos sectores puntuales. Los casos testigos son el agro y el sector inmobiliario. En tanto que está latente su diseminación a otros sectores y, con ello, puede que empecemos a tener un impacto en el nivel de actividad general y en los precios.

Al ritmo de la apreciación real actual, el tipo de cambio real de exportación ponderado estaría en los niveles de la década del 90 para julio de 2014, y nadie discute que en los "noventas" el dólar estaba apreciado. Y debe advertirse que, tomando diciembre de 1998 como la unidad, hoy el Tipo de Cambio Real Multilateral de exportación ponderado se ubica en 1,19 $/USD.

Y en este sentido, el resultado de la cuenta corriente del balance de pagos fue ayudado por las restricciones a las importaciones y la desaceleración económica. Nuestras proyecciones de cierre del saldo comercial de bienes, antes de las restricciones, se ubicaba en US$ 8.000, es decir, US$ 4.637 millones menos de lo que resultó ser.

Nadie discute que en la década del 90  el dólar estaba apreciado. Pero ¿cuál es el nivel adecuado según el gobierno?

(*) Coordinadora de análisis macroeconómico de abeceb.com

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