Explosión en Rosario: marcha de silencio en reclamo de justicia
La movilización culminó en la sede de la empresa Litoral Gas. Los familiares y amigos de las víctimas recordaron a los 21 muertos y pidieron justicia por los 70 heridos y damnificados.
En el marco de un profundo dolor, familiares de las víctimas y sobrevivientes de la tragedia de Rosario marcharon este viernes desde el lugar de la explosión hasta las oficinas de la empresa Litoral Gas para exigir justicia por los 21 muertos y más de 60 heridos que dejó el siniestro.
A un mes de la explosión del edificio ubicado en Salta 2141, los familiares y vecinos de la zona destacaron la solidaridad de bomberos, médicos y fuerzas de seguridad durante las tareas de rescate y pidieron el apoyo "de la sociedad rosarina para que haya memoria y no olvido".
Cerca de las 18.30 comenzó la ceremonia en la esquina de bulevar Oroño y Salta, a 50 metros del edificio siniestrado. Con profundo pesar, los familiares de las víctimas depositaron en el piso 21 velas encendidas.
Pasadas las 20, el padre de Santiago Laguía, uno de los jóvenes fallecidos, pidió aguardar 15 minutos a que terminara una misa en memoria de las víctimas fatales. Encabezada con una bandera argentina con la leyenda "Justicia, basta de víctimas inocentes", la marcha se extendió a lo largo de tres cuadras por las calles del centro de Rosario.
El silencio que acompañó a los manifestantes sólo se rompió cuando desde un altoparlante el familiar de alguna de las víctimas fatales mencionó los nombres de los 21 muertos, cada uno acompañado por el grito de "presente".
Otra bandera empuñada por quienes participaron de la marcha decía "Por la plaza de las 21 estrellas", una propuesta presentada a las autoridades por los familiares para que en el lugar de la tragedia no se vuelva a construir un edificio, y en cambio se levante un memorial.
"No podemos dejar construir nuevas torres sobre el dolor, pero sí el parque de las estrellas", dijo Alain José Freyle Fajardo (25), un estudiante de medicina colombiano que alcanzó a salir del edificio siniestrado unos minutos antes de la explosión.
Por su parte, Néstor Ferlatti, un médico de 48 años que perdió a su suegro pero salvó de la explosión a su esposa y a su hijo de cuatro años, pidió la participación de los ciudadanos en los reclamos.
"Le pedimos a la ciudad de Rosario que se una a las marchas que hacemos, es muy grave lo que sucedió, no podemos ser indiferentes, no podemos mirarlo del balcón, hay que bajar del balcón y acompañar a toda esta gente", propuso.
Antes de iniciar la marcha, levantó a su hijo Enzo en los hombros y dijo: "Se los muestro a todos, porque Enzo viene a pedir justicia, para él, para su abuelo (Domingo Oliva), para todos nosotros". "Es un nene de cuatro años que se salvó por el milagro de Dios, pidamos por él y por todos los que estuvieron ahí y se salvaron, porque gracias a Dios no hubo ningún niño muerto", agregó
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