Conocé a la mujer que dará la orden de lanzamiento del ARSAT-1, el satélite argentino
Una mujer, la ingeniera Ana Caumo, será la encargada de dar mañana la orden de lanzamiento del satélite ARSAT-1 en la base Kourou, en la Guayana Francesa, por ser la jefa del proyecto que se construyó en Invap.
El ARSAT-1 compartirá el viaje al espacio con un segundo satélite de origen estadounidense, propiedad de Directv, y media hora después de volar, el satélite argentino quedará por sus propios medios en una órbita provisoria a 250 kilómetros de la tierra.
El satélite fue construido a lo largo de los últimos siete años, pero su gemelo, el ARSAT-2, bajó el tiempo a la mitad. Tanto uno como otro ocuparán las posiciones espaciales 72 y 81 para satélites geoestacionarios de telecomunicaciones.
Los satélites argentinos de carácter científico: la serie SAC-A hasta el D, tienen una órbita terrestre a no más de 600 kilómetros, mientras que los ARSAT estarán a 36.000 kilómetros. Esta distancia de giro alrededor del globo terráqueo impone un cambio de calidad en el diseño y en los componentes de magnitudes cósmicas.
"Por eso los requerimientos para las unidades electrónicas que están en el satélite son distintas. Este es el gran salto que tuvimos que dar en Invap, pasar de una órbita leo (hasta 600 kilómetros) a una órbita geo a 36.000 kilómetros", agregó la ingeniera.
Caumo, pampeana de Santa Rosa, señaló que la diferencia entre los satélites científicos y los de comunicación "no sólo es el combustible, sino también el diseño y los componentes electrónicos que tienen que durar para una vida útil de 15 años".
El ARSAT-1 partió de Bariloche el último día de agosto y desde su arribo a Kourou permaneció en un ámbito cerrado igual al cuarto limpio donde fue construido en Invap.
Desde entonces, fue revisado en forma exhaustiva, de manera de constatar que el viaje y el movimiento al que fue sometido no descalibró los componentes.
"El 2 de octubre último, se terminó la carga del combustible, pero desde que llegó a Kourou, se encendió el motor una vez por día. Todos los ensayos, hasta el momento, fueron exitosos. Yo fui y volví de Kourou, pero seguí en contacto con mis compañeros por WhatsApp para saber minuto a minuto como daban las pruebas", indicó la jefa del proyecto.
Tras el clásico cuatro, tres, dos, uno de rigor y con el ARSAT-1 en vuelo a una órbita provisoria y mientras se practiquen las primeras maniobras para alcanzar la posición 72, la ingeniera electrónica, de 42 años, viajará urgente a la Argentina para ocupar el asiento en la estación terrestre de Benavídez, en el Gran Buenos Aires, desde donde controlará la telemetría y dirigirá el satélite hacia su posición definitiva.
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