Guerra narco: Marco Estrada González, el capo del Bajo Flores

Dice la leyenda que escapó de la mayor contraofensiva lanzada por las autoridades argentinas para atrapar a un narcotraficante, con más de 600 policías en la villa 1-11-14, del Bajo Flores. Y sostiene que su fuga lo llevó a Saladillo, donde robó una avioneta que le permitió desaparecer sin dejar rastros. Se lo creyó en Bolivia y se sospechó un posible retorno a su Perú natal. Se estimó que podría estar en Uruguay y no se descartó que pudiera mantenerse escondido en algún lugar del interior argentino. Se lo detuvo en Paraguay, solo y desarmado, cuando efectivos de civil interceptaron el taxi en el que viajaba.

Marco Antonio Estrada González, alias Marcos, llegó a la Argentina en 1997. Diez años después era buscado internacionalmente, acusado de desatar una guerra entre pandillas para controlar el tráfico de cocaína en la villa 1-11-14, donde impuso el terror. Ayer, fue atrapado por la Interpol en la localidad de Lambaré, cerca de Asunción, capital de Paraguay.

El capo narco peruano y sus compañeros en el grupo guerrillero Sendero Luminoso, los hermanos Alionzo Rutillo e Isidio Teobaldo Ramos Mariños, ingresaron al país como ilegales en 1997 y sólo dos años después, el 12 de febrero de 1999, se cargaron al narco Julio Chamorro Revollar, quien entonces controlaba la venta de drogas en la villa del Bajo Flores.

El homicidio del líder narcotraficante facilitó las cosas para los narcos peruanos, pero sólo por algunos años. Marco y sus amigos, conocidos como “Ruti” y “Meteoro”, fueron detenidos en 2001 acusados, vaya novedad, de vender drogas. Fueron condenados, pero salieron en 2004 y desataron una tremenda pelea que derivó en una guerra que debe llevar al menos 15 muertos. Marco se quedó en la 1.11.14, mientras que los otros dos tuvieron que “exiliarse” a la villa 31 bis, de Retiro, aunque siempre añoraron el terruño perdido y pelearon por volver.

El máximo hecho de violencia entre estas bandas de ex compañeros de Sendero Luminoso ocurrió el 29 de octubre de 2005, cuando los Ramos Mariños lanzaron una ofensiva criminal para deshacerse de “Marcos” y abrieron fuego durante una procesión del Señor de los Milagros en el Bajo Flores. Hubo cinco fallecidos, incluido un bebé de ocho meses.

“Ruti” está preso y procesado: se entregó el 2 de marzo de 2006 para ser juzgado por la masacre de la procesión. Su hermano “Meteoro” fue asesinado un mes después, el 6 de abril.

El 6 de mayo de 2007, el juez federal Jorge Ballestero lanzó en un megaoperativo sin precedentes para detener al máximo capo narco de la 1.11.14. Más de 600 policías irrumpieron en la villa y las supuestas viviendas del sospechoso. Se secuestró drogas, dinero, computadoras y autos robados y cayó la suegra de Marco, pero el presunto jefe narco brilló por su ausencia.

Se supone que la última información sobre su paradero se produjo el 8 de mayo pasado, cuando robó una avioneta en el aeroclub de la localidad de Saladillo, para fugar del país.

Estaba solo y desarmado cuando se lo detuvo ayer en Paraguay, a pesar de que existía una recompensa de 200.000 pesos por su captura e Interpol lo buscaba por traficar drogas desde Perú, en complicidad con su esposa, Silvana Alejandra Salazar.

Dirá la leyenda que hubo ex soldados herederos de un "negocio" y una guerra latente en la 1.11.14. Aunque no esté “Meteoro” y aunque “Marcos” y “Ruti” estén presos.

Dejá tu comentario