A cada casa su tamaño de mascota

*¿Cómo elegir el perro adecuado? El Médico Veterinario Leonardo Sepiurka nos asesora en todo lo que hay que tener en cuenta antes de decidir.

Todos los perros que hoy conocemos descienden de sus ancestros prehistóricos, cuando tenían aspecto y tamaño similar a la de los actuales zorros y lobos. Acompañaron al hombre en su evolución  desde que este decidiera incorporarlo en el seno de su núcleo, y con el se fueron adaptando a los distintos medios en los que convivieron.

La naturaleza y con lógica los proveyó de la piel y pelajes necesarios para adaptarse a los distintos ámbitos, lo que hace que en regiones con climas fríos – con nieve o hielo -  imperen los colores claros o blancos, circunstancia lograda  a través de la selección genética natural lo que permite que sé   mimeticen con el entorno,  evitando   ser presa fácil de otros predadores que pudieran acabar con su vida,  actitud natural en la pirámide ecológica y en la continua lucha  por la supervivencia. Así también se adaptaron para los climas subtropicales o tropicales, y los colores del pelaje varían confundiéndose con los colores pajizos de los campos, con una amplia gama que va desde los bayos claros hasta los marrones más oscuros. Los negros dominantes, y otros colores resultantes de las mezclas hacen que cuando hoy asistimos a multitudinarias exposiciones caninas nos encontramos con tal variedad de colores, que ni la paleta del mejor pintor podría emular. 

Los tamaños tan variados que van desde un par de kilos a más de cien, son el resultado de la selección que hizo el hombre buscando determinadas cualidades; para poder cazar tejones en sus cuevas hacía falta un perro ágil y con patas cortas que pudiera correrlos y hasta meterse en sus cuevas, mientras que por el contrario para cazar un jabalí el porte y características de los animales debía ser diametralmente opuesto. Todo esto se logró a través de selecciones y  fijando determinados caracteres con las cruzas,  creándose así las distintas razas. Ello se hizo en función del objetivo buscado para cada una de ellas  y que a rasgos generales permite agruparlas  como animales de compañía, de caza, de guardia, de show, de rastreo o detección y demás roles.  Acorde a ello es que nos encontraremos con cuerpos más o menos estilizados y de volúmenes tan diferentes difíciles de ver en otras especies.
   
Esto determina  que al momento de elegir un animal que los acompañe deba optarse entre diversas razas, teniendo siempre en cuenta que la elección debe ser hecha considerando la razón para la cual se lo desea, el tamaño del que se dispone para alojar al animal, el tiempo que se le podrá dedicar, el presupuesto en alimentación y atención, y fundamentalmente dejando de lado el snobismo y la moda que en no pocas oportunidades conducen  a una elección errónea. Esa equivocación lleva a un can que difícilmente se adaptará a las condiciones impuestas, - lo que probablemente se refleje en trastornos de conducta tales como agresiones a los objetos o hasta las personas -, a que pueda “enfermarse” por ese esfuerzo de sobreadaptación y en fenómenos equivalentes a la somatización.

No olvide consultar en todos los casos a su Veterinario de confianza que lo sabrá aconsejar al respecto.

LEONARDO J.SEPIURKA   .- 

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