Afirman que los menores muertos en el motín de Salta estaban ebrios
*El agente les llevó cajas de vino y cigarrillos a un patio externo de los calabozos de la seccional para organizar una fiesta con los jóvenes.
Los tres adolescentes que murieron durante un motín ocurrido en Navidad en una comisaría de la ciudad salteña de Orán estaban ebrios, presuntamente porque un policía había ingresado bebidas alcohólicas con motivo de las fiestas navideñas, informaron fuentes judiciales.
El dato surgió luego de la declaración de sobrevivientes de la revuelta y de la autopsia practicada a los cuerpos de los menores, quienes tenían alto contenido de alcohol en sangre y en sus estómagos, de acuerdo al informe entregado a la jueza del caso, Norma Vera.
Tras esta información, quedó en la mira de los investigadores el agente José Arancibia, de 35 años, quien resultó herido de un culatazo en la cabeza por los jóvenes cuando iniciaron el motín.
Según los voceros consultados, cinco adolescentes que no intervinieron en el motín declararon que Arancibia llevó cajas de vino y sidra y cigarrillos a un patio externo de los calabozos de la seccional para organizar una fiesta con los jóvenes, todos con antecedentes por homicidio y robo calificado.
Los menores agregaron que cuando la ingesta de bebidas llevaba ya cerca de dos horas, alrededor de la 1.30 del 25, uno de los jóvenes muertos y cabecilla del motín, Jesús Vides, de 17 años, comenzó a pelear con el uniformado. En esas circunstancias, ingresó al patio el agente Alvaro Mansilla, que no participaba de la reunión, y enseguida los detenidos lo atacaron, le arrebataron su arma, lo patearon y le pusieron un colchón sobre el cuerpo al que trataron de prenderle fuego.
Un grupo de reclusos que no participó del motín ayudó a Mansilla, a quien introdujeron en un calabozo del cual trabaron el acceso para salvarlo de los enfurecidos adolescentes mientras afuera se desataba una batahola.
Mientras tanto, el resto inició una quema de colchones con la intención de fugarse de la seccional y trataron de romper una reja con la intención de trepar a los techos y ganar la calle. "Estamos jugados, no nos importa nada", gritaba el líder del motín, identificado como Jesús Vides, quien cuando la revuelta fue sofocada finalmente murió en el hospital junto con Víctor Condorí y Hernán Guzmán, todos de 17 años, por inhalar sustancias tóxicas.
En tanto, otros cuatro menores permanecían internados en estado muy grave en los hospitales San Bernardo y Nuevo del Milenio, situados en Salta capital.
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