Agua de lujo
*Es una moda en países como EE.UU. y Alemania
Cloud-Juice
De hecho, su elegante diseño se asemeja al de un perfume, un estilo que también sigue "Antipodes", de Nueva Zelanda, cuyo propietario, Simon Wooley, apostó por tener en su país un agua elegante como las que servían en los restaurantes europeos.
Para otras marcas, la principal apuesta es su característico sabor o cuerpo para armonizar con platos y bebidas.
En este grupo se encuentra "Cloud Juice", cuya botella encierra 9.750 gotas de agua pura de lluvia de Tasmania en Australia, aterciopelada en boca y de sabor algo almendrado y que se puede adquirir por 10 euros (13,5 dólares) la botella.
También está la escocesa "Speyside Glenlivet" que, por su ligereza y suavidad, es la idónea para mezclar con un whisky de malta.
Para acompañar ensaladas y pescados, la favorita de los sommeliers es "Lauquen", un agua procedente de la Patagonia argentina que además también tiene un diseño muy atractivo para las elegantes mesas de los restaurantes de lujo de todo el mundo.
Los platos con carne también se pueden "maridar" con aguas potentes como "Iskilde" procedente de un manantial de las montañas danesas.
De Sudáfrica, concretamente de la región vinícola de Paarl en Western Cape, procede "Karoo", un agua muy equilibrada, de suave textura que acompaña muy bien las copas de vino mientras se disfruta de una comida o cena.
Entre el mundo de las aguas de lujo destaca la favorita de Luis XIV, el Rey Sol, "Chateldon", la más antigua y famosa del mundo, pues se embotella desde 1650 en un envase con el símbolo del monarca francés, quien era tan aficionado a esta agua que creó un cuerpo especial, llamado oficiales de la copa de caballo, para que trajeran el agua desde Auvergne hasta el Palacio de Versalles.
Cada año sólo se producen 700 mil botellas y es conocida como "la Rolls Royce de las aguas", de la que sobre todo Catherine Deneuve es una gran fan.
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