Asesino del empresario tenía prisión domiciliaria y ya lo había amenazado
* El hombre estaba detenido por robo y asociación ilícita.
* Afirman que quería quedarse con el negocio de Miglioranza, al que amenazó en varias oportunidades.
Un ex convicto que había violado su prisión domiciliaria es el principal sospechoso del asesinato del empresario agroquímico Roberto Miglioranza, que ayer fue acribillado de once balazos, delante de su bebita, en la localidad bonaerense de Capilla del Señor.
El fiscal de Zárate Campana Juan José Maraggi, a cargo de la investigación, aseguró que se trata de un ex detenido por asociación ilícita y robo calificado que se comprobó que había intimidado a allegados a la víctima, incluso pocas horas antes del homicidio.
"Hay indicios fuertes de una relación comercial. La víctima se dedicaba a la recolección de guano y el imputado estaba queriendo incursionar en lo mismo, pero (Miglioranza) hacía 15 años que estaba", explicó el fiscal.
Agregó que ya se determinó que el ex preso "había tenido actitudes provocativas hacia la empresa e incluso tuvo diferentes formas de intimidación hacia los choferes y ayer mismo contra el cuñado de la víctima".
La vivienda del sospechoso y otras que solía frecuentar fueron allanadas durante la madrugada, pero todavía no se lo encontró, aunque si una camioneta con la que habría circulado antes del crimen que tenía en su interior teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes.
Incluso, los investigadores ya cuentan con filmaciones de lugares en los que se lo podría identificar, tickets de compras que efectuó y determinaron que trabajaba a sólo 2 kilómetros del lugar del homicidio.
"Es un hombre peligroso, siempre decía que ya estaba jugado", aseguró Maraggi, quien explicó que ahora se intensificó su búsqueda, ya que tenía un pedido de captura desde hacía tres meses, cuando se descubrió que violó un arresto domiciliario del que gozaba.
Maraggi dijo que la detención fue ordenada por el juez de Garantías con jurisdicción en Escobar Luciano Marino, a pedido del fiscal Facundo Flores, en una causa en la que se lo acusa de asociación ilícita y robos calificados.
Además, el ex preso tenía concedidas dos prisiones domiciliarias de tribunales de Mercedes y San Isidro. El empresario agroquímico Miglioranza, de 32 años, fue asesinado ayer a las 19.40 de once balazos cuando viajaba en su camioneta Chevrolet Silverado roja junto a su beba de seis meses.
Descartado el móvil de robo
Miglioranza estaba yendo a buscar a un grupo de trabajadores que recogen guano de las granjas avícolas que hay en el partido de Exaltación de la Cruz y conducía por un callejón de tierra situado en el kilómetro 77 de la ruta 8.
En determinado momento, fue interceptado por otro rodado con al menos una persona que le disparó con una pistola 9 milímetros colocándole el arma en el pecho y el cuello.
"Hay detalles importantes: tres balazos del cuello están en una distancia que ocupan un puño y hay tres hechos de la misma manera en el cuerpo también", subrayó Maraggi, que dijo que todos los disparos fueron efectuados a corta distancia.
Además, la autopsia determinó que el empresario intentó defenderse o evitar que los disparos le pegaran a su beba, ya que uno de los impactos le entró por un dedo de una mano y le salió por el antebrazo del otro miembro.
Tras los peritajes efectuados por la Policía Científica en la camioneta, "se incautaron 8 vainas servidas, dos dentro del habitáculo, o sea que la persona efectuó los disparos colocando la mano dentro del auto, es decir, a quemarropa", agregó.
El fiscal dijo que hay cuatro testigos que vieron que la camioneta de Miglioranza era seguida y si bien en principio declararon que creyeron que se trataba de una "picada", los peritos ya determinaron que el empresario "frenó por sus propios medios porque tal vez conocía a quien posteriormente le produjo la muerte, pero no lo hizo de una manera brusca".
"Entiendo yo, por años de experiencia, que el hombre bajó la ventanilla porque conocería a la otra persona, ya que iba por una calle de tierra a unos 60 kilómetros por hora y no podía ir con los vidrios bajos porque la polvareda entraría adentro del rodado. Este es uno de los indicios", aseguró el fiscal.
La hipótesis de un robo está prácticamente descartada por los investigadores, ya que dentro del rodado se encontraron 1400 pesos y un bolso con pertenencias.
Un vecino que identificó la camioneta fue el primero que se acercó al rodado porque vio que el conductor se encontraba con la cabeza hacia un costado y pensó que estaba descompuesto, pero al
acercarse se dio cuenta que estaba muerto.
Enseguida, el hombre vio que en el asiento del acompañante había una bebita en una sillita, por lo que dio aviso a la Policía.
La beba, que luego se determinó que tenía seis meses, fue llevada al hospital más cercano y se constató que estaba en perfectas condiciones de salud, tras lo cual quedó al cuidado de su madre, quien sufrió una crisis nerviosa al enterarse de lo ocurrido.
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