Banco debe indemnizar a mujer que fue asaltada

* La Justicia condenó a la entidad financiera a restituir el dinero que le robaron dentro del local.
* El Banco Credicoop deberá pagar 10 mil dólares más intereses.

Télam
Por Télam

La Cámara de Apelaciones en lo Comercial condenó a un banco a restituir a una clienta, titular de una fundación benéfica, el dinero que le fue sustraído cuando, en el interior del local, extrajo los fondos de su cartera para depositarlos en una cuenta, confirmaron hoy fuentes
judiciales.



Para dictar sentencia favorable a la mujer, el tribunal tuvo en cuenta los dichos de un cajero y consideró que las personas "de bien" no mienten ni hacen juicios para quedarse con lo ajeno.



La resolución fue dictada por la Sala A del Tribunal, que ordenó al Banco Credicoop Cooperativo Limitado pagar 10.000 dólares más intereses, porque debió "brindar seguridad" a la usuaria, presidenta de una fundación dedicada a fines solidarios.



El banco negó que la mujer tuviera el dinero que indicó que le faltaba (en la causa penal la depositante recuperó 20.000 de los 30.000 dólares que según dijo tenía en su poder) y que estaba "confundida" sobre el monto que llevó al lugar.



La Sala A de la Cámara rechazó ese argumento y confirmó el fallo de primera instancia, que consideró que "personas de bien no incurren en maniobras de esa especie -en referencia al testimonio falso y la promoción de un juicio fraudulento- para quedarse con lo que no le corresponde".



El hecho ocurrió el 29 de noviembre de 2004 en la sucursal del banco ubicada en Reconquista 480 de la Capital Federal, donde Susana Fiorito, presidenta de la Fundación Milesi -que creó junto
a su pareja, el escritor Andrés Rivera- y Biblioteca Popular de Bella Vista, había concurrido para depositar una donación de 30.000 dólares, según se tuvo por probado.



La mujer extrajo tres fajos de dólares y 3.000 pesos de su bolso, pero cuando intentaba pasar el dinero a un empleado por el hueco de la ventanilla de la caja, apareció un hombre y, a la
carrera, se apoderó de los paquetes.



Fiorito expuso que ante la pasividad del cajero y la "inoperancia" de la seguridad del banco, pidió auxilio a los gritos, pero el delincuente salió corriendo sin que el personal de vigilancia lo interceptara.



Un vigilador del banco le entregó un fajo de billetes que se le habría caido en su huída al delincuente, apresado a metros de la entidad, ocasión en que se recuperó otro paquete de dólares. Los camaristas María Elsa Uzal, Isabel Migues y Alfredo Kolliker Frers afirmaron que los bancos tienen la obligación de brindar seguridad a los usuarios y, en el caso se "debió prever el riesgo y extremar las medidas para evitarlo".



"El banco -agregaron los camaristas- brindaba a su cliente en el momento de los hechos un servicio de caja", y "desde este ángulo, se advierte que la responsabilidad asumida por la institución tiene precisamente como elemento esencial del contrato dar seguridad" al usuario.



La Sala A de la Cámara precisó que "la custodia de los fondos a depositar queda a cargo de quien pone a disposición el servicio de cajas y el local donde se efectúa la operación". "Los bancos -expresó el tribunal- deben responder por los hurtos, robos o pérdidas que sufran las cosas puestas en su caja, que se produzcan por obrar del personal o de terceros, además de responder por la seguridad e idoneidad del edificio y del ámbito de custodia".



Los camaristas concluyeron que "la caja no se hallaba suficientemente protegida, por lo que el acceso al dinero fue una maniobra sumamente fácil para una acción concertada de descuidistas profesionales".



Sobre la veracidad de la cantidad de dinero que Fiorito dijo haber llevado al banco se evaluó que la presidente de la fundación había logrado, mediante una medida judicial, la devolución de una
suma varias veces superior, que se hallaba "bloqueda" y "pesificada" desde fines de 2001 en otro banco.

Dejá tu comentario