Bergoglio dijo que es "un cuento chino" que la esclavitud esté abolida

*También pidió a los dirigentes políticos y a la sociedad que consideren "la realidad entera y no distorsionada".

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Por NA
El Arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, cuestionó la realidad social al remarcar que es "un cuento chino" que se abolió la esclavitud.

Además, Bergoglio pidió a los dirigentes políticos y a la sociedad que consideren "la realidad entera y no distorsionada, en la que aparezcan los que caben y los que sobran".

También hizo un llamado general a los funcionarios al advertir que hay una "industria del descarte que se llama esclavitud", que todavía no se abolió.

"Hablamos de opresores y oprimidos, pero no nos basta. Luego añadimos incluidos y excluidos, y no nos basta. Hoy tenemos que añadir otro matiz, gráfico y duro, los que caben y los que sobran", remarcó el cardenal.

"Los que sobran son, de alguna manera, los que dan la materia prima para la industria del descarte, esa industria que se llama esclavitud", añadió en el cierre realizado ayer de la Jornada Arquidiocesana de Pastoral Social.

El evento religioso se llevó a cabo en el colegio San Cayetano, del barrio porteño de Liniers, y estuvo orientado a reflexionar sobre los 25 años de la recuperación de la democracia y la preparación del Bicentenario.

"Tenemos esclavos. La esclavitud de los niños, sobre todo migrantes, sometidos a la realización de los cartoneros, a la mafia de la droga como mulitas, a la mafia de los arrebatadores, sometidos en los talleres clandestinos que pululan en nuestra ciudad, sometidos a la cadena de prostitución, porque por más denuncias que se hagan nadie se atreve a enfrentar", afirmó.

El primado argentino reveló durante la ceremonia que el ex presidente Raúl Alfonsín le envió una carta que le "llegó al corazón".

En la misma valoraba que "una generación haya nacido en una libertad antes desconocida" al tiempo que advertía que el "compromiso con la democracia no debe olvidar que millones de argentinos viven sin trabajo y en la indigencia".

El acto de cierre de Bergoglio fue presenciado por el senador Antonio Cafiero, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y  sus antecesores Jorge Telerman y Enrique Olivera.

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