Bielsa: una mente brillante

*Odiado por muchos, querido por otros, Marcelo Bielsa es uno de los técnicos más ofensivos del mundo, aunque hoy en día hace más de dos años que no dirige.
*Rechazó ofertas millonarias de Europa, Boca y Vélez entre otras.

Son muy pocas las personas que agarran un diccionario para sacarse la duda del significado de ciertas palabras.

Loco: persona que ha perdido la razón, de poco juicio.

Obsesión: idea fija y persistente.


 


Trabajo: Acción de trabajar, ocuparse de cualquier ejercicio. Aplicarse con cuidado a la ejecución de alguna cosa. Elaborar, ejecutar.

Esas son algunas de las palabras que hacen a Marcelo Bielsa, ex técnico de la Selección argentina.

Viene de una familia de académicos. De hermanos profesionales y con cargos políticos, a él se le dio por la pelota. Y todo el anonimato que consiguió como zaguero de Newell's Old Boys (el club de su vida), lo revirtió en estrellato dirigiendo.


 


"El fútbol ofensivo es infinito, interminable. Por eso es más fácil defender que crear. Correr es una decisión de la voluntad, crear necesita del indispensable requisito del talento."    

El entrenador nacido en Rosario el 21 de julio de 1955, se encuentra en su casa junto a su familia. Hace más de dos años que no dirige y por el momento no piensa hacerlo. Rechazó ofertas de Europa, Boca y Vélez entre otras.

Luego de ganar la medalla dorada olímpica en agosto de 2004 y de superar a Perú por las eliminatorias para el Mundial del 2006, sorpresivamente, decidió abandonar su cargo y renunciar al seleccionado argentino.


 


Como futbolista debutó en Newells en 1976, como defensor y jugó solo cuatro partidos. Luego fue transferido a Instituto de Córdoba y luego pasó a Argentino de Rosario.

Se puso el buzo de entrenador en 1990, donde un año más tarde fue campeón  con Newells. En 1993 dirigió en Atlas  y en el 95 en América, ambos de México.

Entre agosto de 1997 y junio del 98 se consagró campeón con Vélez, un año más tarde llegó al Español de Barcelona hasta que le llegó la oportunidad de dirigir la Selección argentina.

Para Bielsa primero está el esquema y luego el jugador. Para el entrenador no hay grises, están quienes lo creen un genio y aquellos que piensan que lo de loco no es un apodo sino una característica.

Durante mucho tiempo fue dios para muchos, y luego del mundial Corea-Japón, la gente no lo perdonó y lo castigó como nunca antes había castigado a un técnico argentino.


 


Pero él siguió luchando y trabajando, con la frente alta, y logró objetivos. El subcampeonato en la Copa América de Perú y la medalla Dorada en Atenas le dieron oxígeno y nuevamente crédito al técnico más ofensivo del mundo.

Algunos lo extrañan, y quieren verlo trabajar, enseñar. Sólo habrá que esperar hasta que “el loco” decida volver.

Le hará bien al fútbol, muchos esperan con ansias el regreso de un obsesivo del ataque, como él se denomina.


 


El fútbol lo espera, para que el tiempo le dé la razón.


 


 


Fragmento de una charla otorgada por Marcelo Bielsa,  a chicos de entre 13 y 17 años del Colegio Sagrado Corazón, de Rosario :


 


"Los momentos de mi vida en los que yo he crecido tienen que ver con los fracasos; los momentos de mi vida en los que yo he empeorado, tienen que ver con el éxito. El éxito es deformante, relaja, engaña, nos vuelve peor, nos ayuda a enamorarnos excesivamente de nosotros mismos; el fracaso es todo lo contrario, es formativo, nos vuelve sólidos, nos acerca a las convicciones, nos vuelve coherentes. Si bien competimos para ganar, y trabajo de lo que trabajo porque quiero ganar cuanto compito, si no distinguiera qué es lo realmente formativo y qué es secundario, me estaría equivocando."






 

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