Boca, complicado y aturdido

*El equipo de Russo empató en La Bombonera ante Libertad y complicó la serie de cuartos de final de la Copa Libertadores de América.
*Riquelme jugó mal y el equipo lo sintió, mientras que Caranta cometió un error clave.
*Ahora deberá ganar en Paraguay en una semana para poder acceder a la semifinal.

Riquelme fue la imagen más clara de la decepción de un Boca desdibujado. Desfigurado. Casi irreconocible.  Ahora, el equipo de Miguel Angel Russo quedó en jaque en la Copa Libertadores de América con el empate en La Bombonera y deberá conseguir el milagro en Paraguay.

Boca padeció de demasiada confianza. Es que salió pensando que tarde o temprano se iba a quedar con el partido. Lo sobró en términos futbolísticos. Y eso lo pagó caro. En el análisis de las individualidades el equipo argentino es más. Eso está claro. Pero en el funcionamiento y el engranaje colectivo, los paraguayos demostraron que están un pasito por encima. Así, sin muchos misterios, Libertad complicó todo el partido y se pudo quedar con una victoria que hubiese sido casi terminal. Pero…

La Bombonera parece ser el peor rival de Boca. El estadio tiembla, pero en prejuicio de sí mismo. Le pasó ante Arsenal. Le pasó ante Racing. Le pasó ante River. Y anoche nuevamente le jugó una mala pasada.

El único jugador que viene teniendo nivel de selección en los últimos partidos ha sido el arquero Caranta. Pero hoy se contagió. El cordobés era la figura de la noche, con tres tapadas claves. Sin embargo, cometió un fallo grosero al querer manotear una pelota que se le terminó metiendo en el ángulo.  

Riquelme no juega y Boca no juega. Ayer lo sufrió, porque el enganche fue apenas una sombra. Sólo un tiro en el palo luego de un tiro libre fue lo destacable del 10 en un rendimiento bajo. Después pateó un penal casi regalado a las manos del arquero. Para colmo, Palermo erró un gol claro en la boca del área chica cuando el encuentro estaba en cero que podría haber cambiado la historia. Pero el 9 casi provoca otra de película: le anularon un gol por posición adelantada que no era y a los 90 minutos loo empató. El mejorcito de los de arriba fue Rodrigo Palacio, aunque le faltó la última estocada.

Libertad hizo su trabajo. Planteó el partido en el medio campo para cortar los circuitos de juego de Boca y así poder defenderse lo más lejos posible de su arco. Sólo por momentos se sintió avasallado y desbordado. Pero supo encontrar las vías de escape rápidas para sacar el contragolpe.

La serie está abierta. El 1 a 1 obliga al conjunto argentino a salir a ganar en Paraguay la semana que viene. ¿Podrá?

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