Boqueteros planean un golpe desde sede del Ministerio de Trabajo

En medio de la tranquilidad del fin de semana largo, un grupo de delincuentes ingresó a un banco de la ciudad de Tandil, en la provincia de Buenos AIres, aunque fracasó en su intento de robar el dinero ya que el tesoro en el que se guardan los valores no pudo ser violado.

El caso se descubrió esta mañana en la sede del Banco Credicoop ubicado en pleno centro de la ciudad, a donde los delincuentes, en un número no precisado, ingresaron tras realizar un agujero por una pared interna, de 60 por 60 centímetros.

Si bien entraron al banco y lograron que no se active el sistema de seguridad conectado directamente con la policía local, los delincuentes se quedaron con las manos vacías, ya que no pudieron romper el acceso a los valores, por más que utilizaron una amoladora y distintos elementos cortantes.

“Siempre hay dinero en un banco”, contestó, lacónico, el gerente de la sucursal ubicada en la calle Rodríguez al 700, Alejandro Consentino, al responder si los delincuentes podían haber buscado dinero.

Sin embargo, lo único que se llevaron fue la computadora en la que se suelen guardar los datos del sistema de filmación, por lo que se presume que conocían muy bien los movimientos de la entidad o que habrían actuado “dateados”.

“El sistema de seguridad no se activó, y ahora los técnicos analizan por qué no ocurrió”, explicó a minutouno.com el titular del banco, quien brindó una breve y nerviosa conferencia de prensa.

El ingreso a la sede bancaria se produjo en algún momento del fin de semana largo, desde un predio vecino, en el que funciona la delegación local del Ministerio de Trabajo de la Nación. Los ladrones violentaron una cerradura de ese lugar y, tapados por un mueble interno, --a solo tres metros de la calle—comenzaron con su “trabajo”.

Realizar el boquete no les resultó demasiado complicado, ya que la pared que separa un lugar de otro es de solo 15 centímetros de espesor, y de ladrillos huecos. Según memoriosos tandilenses, la fragilidad de la pared obedece a que inicialmente los dos edificios formaban parte de la misma construcción, por lo que se trataba de una separación interna.

El hecho, que solo registra como antecedente cercano en esta modalidad el robo a una joyería ocurrido el 19 de enero pasado, cuando delincuentes se llevaron distintos objetos de valor en un local interno.

El caso alteró el clima de la ciudad serrana, y la sede bancaria, ubicada en pleno centro, fue rodeada por decenas de efectivos policiales de distintas seccionales y, según las primeras tomas de declaraciones a los responsables de los comercios linderos, nadie vio nada.

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