Calor, frío... ¿o qué? Científicos argentinos pronostican cómo será el clima en el siglo XXIII
* Los datos serán utilizado para mejor la agricultura argentina.
* Se realizó una investigación conjunta con científicos japoneses, utilizando la computadora más rápida del mundo para la ciencia.
Planeta-Tierra-3d
Por Télam
"Es capaz de hacer 40 billones de cálculos por segundo y fue el simulador más poderoso capaz de realizar con precisión científica lo que nosotros, los seres humanos, jamás habíamos sido capaces de hacer antes de su creación. Sigue siendo la computadora más rápida entre las disponibles para las ciencias de la tierra", explicó el doctor Hiroki Kondo, investigador principal del Frontier Research Center for Climate Change.
Los interesados pueden acceder a los datos que produce el simulador en la página web www.jamstec.go.jp/esc/index.en.html. "Pero son tantos que sólo actualizamos algunos datos en Internet", dijo Kondo.
El edificio de dos plantas que alberga a la megacomputadora es flotante, para resguardarlo de todo movimiento sísmico y se puede acceder a él sólo por un puente cerrado desde el edificio en el que trabajan los científicos.
"Está montado sobre rodillos de goma, que amortiguan los movimientos y permiten «salvar» a la máquina. Si hay un terremoto, el puente se desprende y cae para proteger al simulador", relató Núñez.
Desde su inicio, Japón les ofrece gratis a los países los datos que produce la megacomputadora. Recién este año la Argentina envió a un equipo de científicos a buscarlos.
"Los modelos globales que procesa son de muy alta resolución: producen un dato por cada 20 kilómetros (de distancia) en el terreno real", precisó Núñez.
En Japón, 400 proyectos del mundo usaron la megacomputadora en estos 6 años. "Algunos resultados -dijo Kondo- los enviamos especialmente a países en desarrollo para que interpretaran su impacto e iniciaran estudios sobre la adaptación y la vulnerabilidad de sus poblaciones."
Las simulaciones, que incluyen hasta realidad virtual, se hacen para tres períodos distintos: a 30 años, para fines de siglo y a 300 años.
La tesis doctoral de Josefina consiste justamente en procesar esos datos para nuestro país y la región, compararlos con los de los últimos 25 años y proyectar su alcance. "La idea es terminar de validar el modelo japonés y ver cuál será el clima para 2080-2100", resumió.
La precisión de las simulaciones japonesas varía según las aplicaciones, que son varias. Por ejemplo, es de un 75% cuando se trata de predecir ciclones tropicales y el curso de un tifón a 3 o 4 días, pero del 100% en el caso de simulaciones mecánicas industriales, como las que se necesitan para desarrollar un nanotubo de carbón.
"Cuando en el CIMA tengamos los datos de la región para 2020-2050, haremos una proyección para dársela al Gobierno y a los productores agropecuarios y de energía. Así podrán desarrollar una política de adaptación al nuevo clima."
Dejá tu comentario