"Caranchos" atacaron a un abogado en hospital

Miembros de la mafia conocida como "caranchos" agredieron al letrado, que tuvo que ser rescatado por personal de seguridad.

Un joven abogado denunció que fue víctima de la bautizada mafia de los caranchos y que tuvo que ser rescatado por la guardia del Policlínico de La Plata cuando lo amenazaban y hostigaban con el objetivo de hacerlo cesar en su intención de representar legalmente a la víctima de un accidente.

Así lo reveló Pedro Augé, presidente del Colegio de Abogados de La Plata, quien dijo al programa Inocentes y Culpables de Radio Mitre que "la mafia lo apretó en el mismo hospital Policlínico San Martín de La Plata donde está internado el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Alberto Ballestrini".


 


"La guardia lo rescató a tiempo", agregó. Por su seguridad, no se dio a conocer el nombre y apellido del abogado agredido. Según Augé, el abogado, recibido hace cuatro años, "se acercó a este colegio a contar como lo hostigaban y amenazaban por tener un caso de un accidente".

"Dijo que sintió presiones hasta en la fiscalía. Quedó asustado y muy mal por lo que pasó. Es un abogado que está tratando de ganar sus primeros pesos, y lo atacaron mal", contó Augé. El presidente del Colegio reveló que "hay varios estudios que se dedican a esta metodología conocida como carancho".

"Es tal cual como la mafia que muestra la película (de Pablo Trapero". Para la maniobra de apropiarse de los casos de accidentes, no sólo se necesita de abogados inescrupulosos, sino de policías, de médicos y de ambulancieros que por unos pesos se prestan al delito", relató.

Augé le recomendó a la población no contratar a cualquiera para litigar en casos de accidentes de tránsito. "Hay que tomarse tiempo, elegir bien y legal. Nadie puede obligar a nadie a contratar a un abogado u otro".

Se conoce como caranchos a los integrantes de bandas delictivas integradas por abogados, ambulancieros, policías y médicos que captan a víctimas de accidentes de tránsito para demandar a compañías aseguradoras. Cuando cobran por los reclamos, a la víctima del accidente le dan poco o casi nada, y la plata se la reparten entre ellos.

Según Augé, las amenazas y los aprietes en el caso del abogado denunciante, llegaron también a la hermana de la mujer accidentada "a quien la apretaron al nivel de romperle el auto y perseguirla para que deje al abogado que tenía contratado para que el caso lo pudiera captar la mafia".

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