CARNAVAL DE GUALEGUAYCHÚ

*Esta semana T.Night nos cuenta un fin de semana diferente, con disfraces, carrozas, cervezas, baile y un unánime NO A LAS PAPELERAS.

Siguiendo la costumbre de salidas diferentes durante la época de verano, y salvando la realidad de que no nos daba el bolsillo para ir a Río de Janeiro, optamos por ir a festejar el Carnaval al mejor lugar que tenemos en la Argentina para eso: Gualeguaychú.


 


Con la experiencia de ya haber ido en otras oportunidades, lo primero que hicimos desde Buenos Aires fue alquilar una casa para el fin de semana, y reservar los lugares en alguna de las tribunas del corsódromo (así apreciábamos esas lindas curvas bien de cerca).


 


Al llegar el viernes por la noche a la ciudad entrerriana, lo que uno suele hacer es comer algo, bañarse y empezar a tomar unos copetines para poder salir a bailar. El boliche de onda de la ciudad es Bikini, que queda en la costanera junto con otros barcitos, donde la gente se junta a hacer sociales, y a mover el cuerpo con la música fuerte de los autos, simulando una fiesta al aire libre.


 


De más está aclarar que todo es bastante diferente a Buenos Aires. La entrada a la disco, como muy cara cuesta 15 pesos, la mitad de lo que vale en cualquier boliche porteño. Los tragos adentro, también son muy baratos. Incluso pasa lo mismo en los almacenes, si querés comprar bebida para tomar en la casa, en la previa a la salida.


 


La gente está enfiestada todo el día, ya que en la playa se empieza a tomar para llegar “a punto caramelo” para disfrutar la noche del Carnaval. Incluso hasta se arma como una mini rave cuando el sol empieza a caer. Al estilo Ibiza, pero mucho más barato.


 


Todo ocurre bajo el lema de “No a las papeleras”, que te lo meten por todos lados: cajas de pizzas, pasacalles, remeras, y hasta la gente canta eso al estilo cancha de fútbol.


 


A la noche, se disfruta de la excusa del viaje: tres comparsas desfilando durante varias horas para que uno aprecie a las mejores mujeres del país bailando para el público. Entre ellas, también encontramos a la famosa reina - vedette mediática, Evangelina Carrozzo luciendo su nueva figura gracias a la magia de las cirugías estéticas.


 


Lo bueno es que ahí también siguen con la política de vender bebidas a un precio muy bajo, así que seguimos echándole nafta al fuego sin que le duela tanto a nuestros bolsillos.


 


Cuando termina todo el show, a eso de las 3 de la mañana, arrancamos de vuelta para la costanera a cerrar el viaje con todos los turistas ebrios como nosotros. Y así terminamos con la música de los autos al máximo y bailando sin parar hasta que se hace de día.

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