Carniceros del fútbol argentino
*Son los grandes abonados a la tarjeta roja. Han hecho un verdadero culto de la violencia. Sus patadas, manotazos, codazos, y hasta trompadas, son característicos en ellos. En la actualidad, muchos los siguen imitando.
*minutouno.com te presenta a los jugadores de fútbol sedientos de tobillos…
Luchadores de catch, no. Boxeadores de kick boxing, tampoco. Las tortugas nijas, menos... Son jugadores de fútbol profesional que militan en el "club de los rústicos".
Los hay en todos los equipos y adoptan diferentes apodos. Algunos se les sale la cadena muy de vez en cuando, dejando de lado la belleza del buen juego que poseen.
Los casos más destacados de los carniceros del fútbol argentino... aquí... los titanes...
Como no recordar “Giunta, Giunta, Giunta, Huevo, Huevo, Huevo”, en boca de los miles de hinchas de Boca. Blas Armando Giunta, el gran ícono de la violencia. Este guerrero carnívoro, demostró impunemente su insaciable apetito devorando tobillos contrarios. Algunas de sus inolvidables patadas, deberían formar parte de la galería de atentados terroristas que ha sufrido la humanidad durante el último siglo. Los fabricantes de Rati-Salil… chochos.
Uno de los más recientes lo protagonizaron Roberto Abbondanzieri y Marcelo Gallardo cuando se tironearon de los pelos durante ocho minutos en un superclásico, mientras que Lux, Ameli, Garcé y Schiavi intentaron separarlos. Fue el arañazo del año.
Oscar Ruggeri, un verdadero peso pesado del gremio de los violentos. En un partido San Lorenzo-Velez, él fue desde atrás con su instinto asesino a comerle los tobillos a José Luis Chilavert. “Sí, lo confieso: en esa jugada fui a partirlo” comentaría más tarde Ruggeri en Fútbol de Primera. Algunos creen que si acertaba esa patada, el cabezón todavía estaría preso en la cárcel de Devoto.
Está claro que son muchos más los nombres que nutrieron y nutrirán el abultado “Club de los rústicos”… Atención: la inscripción sigue abierta, pero ojo, a esperarlos con canilleras.
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