Carrascosa "pagó" para evitar la autopsia

*Inés Ongay relató ante el tribunal que Nora "Pichi" Taylor, amiga de la familia, le contó que el viudo de María Marta García Belsunce había pedido que a su mujer no le hicieran el examen.
*La mujer aseguró ante el Tribunal Oral que incluso se pagó para evitarlo.

Télam
Por Télam

Familiares directos y amigas de "toda la vida" de María Marta García Belsunce coincidieron hoy en sospechar de la hipótesis del accidente a las pocas horas y en los  días posteriores al crimen, según se ventiló en un nueva jornada del juicio oral en los Tribunales de San Isidro.



Asimismo, un testigo confirmó que al retirarse del velatorio de María Marta, el 27 de octubre de 2002, un amigo del círculo íntimo de la víctima le confió que cerca del cuerpo se habría encontrado "un casquillo", probablemente de uno de los cinco proyectiles con que se cometió el asesinato.



La primera en declarar fue Inés Ongay, amiga personal de la ex presidenta de Missing Children, quien reveló detalles de una conversación que mantuvo con María Luisa Lanusse de García Belsunce, segunda esposa del padre de María Marta, a quien todos los testigos reconocen como Martía Lita y quien alertó sobre situaciones sospechosas respecto de las causales del crimen.


 


Ambas mujeres mantuvieron un diálogo con posteridad a la autopsia e Inés le preguntó: "¿Si fue un tiro, cómo la bala no salió de la cabeza?". María Lita respondió que podría haberse tratado de un "arma de bajo calibre" cuyo proyectil quedó alojado en la cabeza de María Marta.



Cuando ocurrió el crimen, Ongay, que conocía a la víctima desde la escuela primaria, debió viajar desde Bariloche al enterarse del hecho, donde residía junto a su familia.  En ese sentido, declaró que al llegar al velatorio -alrededor de las 22:00 del 27 de octubre- estaba "cada vez más  convencida" de que la habían matado.



Asimismo, Inés Ongay reforzó su hipótesis al escuchar durante esa noche cuatro versiones sobre las causales de la muerte. Primero, "un golpe con la cabeza en la ventana"; segundo, "que se golpeó con la canilla y se ahogó"; tercero, "que se resbaló en la bañera"; y por último, "que se había golpeado con el bidet".



También hizo referencia a una conversación que mantuvo con la vecina Nora "Pichi" Taylor, el día del entierro, en la que Inés le planteó que no creía que "María Marta murió en un accidente".   A lo que su interlocutora le respondió: "Mirá Inés, como esto se pudo abrir o en un suicidio o en un homicidio, pagamos para hacer lo que el `Gordo´ quería: que no se la llevarán para hacer la autopsia y que la inhumaran en el último horario".



El "Gordo", como se refirió "Pichi" Taylor, es una clara alusión para Carlos Carrascosa.  La misma versión fue relatada por Ongay a otra de las amigas de la infancia de María Marta, Elena Susana Caride de Gatto, un día después del entierro en el cementerio de la Recoleta.



Inés Ongay le quería "transmitir todas sus inquietudes" luego de la charla que había sostenido con "Pichi" Taylor, ya que ésta le contó que María Marta tenía una herida que "sangraba mucho" y
que Carrascosa había dado "la directiva de pagar o arreglar -si era necesario- para que el cuerpo fuera velado y no se realizara la autopsia".



La testigo Caride de Gatto reconoció que recién a partir de estas sospechas comenzó a pensar que la hipótesis del accidente no era cierta.  Consternada consultó al día siguiente con la madrastra María Lita, quien le informó que había tenido que desvestir el cuerpo de María Marta y en ese trabajo le "llamó la atención la cantidad de sangre que había en sus ropas".



En esta parte del relato, aparece también los dichos de terceros que dicen haber visto una mancha de sangre en forma de mano en una de las paredes del baño o del dormitorio.  Caride de Gatto expuso ante el Tribunal que María Lita le dijo que la mancha de sangre de mano invertida habría estado "entre el inodoro y el bidet"; que había restos de masa encefálica y que por eso sentía "alguna preocupación".



Cuando la fiscalía le preguntó cuál fue su reacción después de conocerse el resultado de la autopsia, la testigo dijo: "Me llamó la atención que fueran cinco balazos, lo que no me sorprendió fue que se tratase de una muerte violenta producida por otros ajenos a María Marta".



Ese hecho la devolvió al relato de María Lita y lo asoció con el corte que el cadáver tenía "atrás en la cabeza".  De todos modos, Caride de Gatto aseguró creer que María Marta y Carrascosa "re-feliz" y que componían un "matrimonio fantástico".



A su turno, llegó la declaración de Carmen Ortencia Aberastain de Panello, quien dijo ser amiga de García Belsunce y Carrascosa, además de argumentar que al momento de la muerte debió viajar
desde la localidad bonaerense de Lobos.


La mujer también remitió a los dichos de María Lita respecto de las sospechas sobre las causales de la muerte, lo que había sido cuestionado con anterioridad.  En su declaración, reconoció que las amigas "me abrieron los ojos" y, que a partir de ahí, no le cerraba que se pudiera haber herido de esa manera con una canilla.



Aberastain, conocida como "Canela", admitió ante una pregunta del fiscal Diego Molina Pico haber sufrido apremios económicos, que según trascendió después, eran consecuencia de una resonante
causa penal en la que habría estado involucrado su esposo.



En esas circunstancias, reveló haber recibido ayuda económica de los Carrascosa.  "Carlos y María Marta nos dieron una mano en algunos momentos difíciles y fueron los dos", expresó en su testimonio.



Por último, Ernesto Carlos Otamendi confirmó que Balbino Ongay, hermano de Inés, le había confiado acerca del hallazgo del "casquillo" la noche del velatorio.



Otamendi, quien colecciona armas antiguas, no pudo identificar de que parte de la bala podría tratarse.  Recordó en ese sentido que llegó a pensar que podría haberse tratado de un suicidio, pero desechó esa posibilidad a raíz de que María Marta tenía un carácter "muy pujante".



El hombre es el primer testigo propuesto por la fiscalía durante el juicio que se pronuncia abiertamente como amigo de Carlos Carrascosa. En ese sentido, explicó que "desde siempre" había suscripto a la hipótesis del robo y "que María Marta conocía a la persona (que ingresó a su casa) y que no tuvo la oportunidad" de salvar su vida.



Las audiencias proseguirán el martes de la semana próxima y el Tribunal decidió que el jueves 19 se realice una inspección ocular en el country El Carmel sin la presencia de los medios de prensa.

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